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Trabajar en Seguridad Privada tiene beneficios 1.
Fecha: 26/04/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Quilmeshot, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... flujo, salado, delicioso. Mientras nos comíamos a besos, yo le agarro la pija que estaba duro como una roca y comenzo a meneármelo, manchándome la mano de su líquido preseminal. Cuando acabó el beso, me limpio la mano con la lengua, y le pido: -Cojeme Fabri, garchame dale! Sin necesidad de decir nada más, terminamos de desnudarnos rápidamente. Yo me estire tumbado en la alfombra separando las piernas. El se puso sobre mi y dirigío la verga hasta la entrada del culo, acariciando con su glande mi augero adaptándose para que entre y yo solo podia gemir. Entonces empezó a metérmela cuidadosamente, porque si bien estaba excitadísimo y empapado, era su primera vez con otro vago. Me metío el glande y gimió, yo no apartaba los ojos de su rostro, por si advertía algún gesto de molestia. Seguío entrando poco a poco en mi, notando como mi interior se iba abriendo a su paso. En un momento dado, hago una mueca, y antes de darme tiempo a hacer nada le digo: -Ni se te ocurra salir. Métemela toda. Se agacho para besarme y termino de metérmela así, yo comiéndole su cuello a besos, pero sin moverme aún, esperando a que se acostumbrara Fabricio tenía los ojos cerrados, respiraba agitadamente. -¿Cómo estás? -le pregunté con ternura. -En el cielo -respondió el sin abrir los ojos. Me beso de nuevo su dulcísima boca y empezo a mover sus caderas, saliendo casi del todo, y volviendo a entrar. Yo empece a jadear y apoyó mis manos en su espalda. -¡Ahh! -jadeo. Jodeme, esto es ...
... lo mejor. Sus brazos me atraían hacia el, estaba extasiado, y yo no lo estaba menos, notando como mi orto se ceñía alrededor de su pija. Fui aumentando el ritmo poco a poco, viendo que ya lo toleraba sin problemas, y notando como enloquecía ante cada embestida. -¡Sí! ¡Dios! ¡Garchame, papá, cogeme así! El obedecía de buen grado, mordía el cuello que le ofrecía arqueado como estaba. Empujaba sus caderas contra mí, instintivamente pese a su inexperiencia, haciendo más profunda la penetración. Yo estaba ciego de placer, sin notar nada más que su humedad, su calor, su verga durisima. Iba a tardar poco en correrme, y se lo dije, esto solo consiguió que mi pequeño compañero se calentara aún más. -¡Sí! Sí, sí, llena a tu compañero de leche, por favor. Nuevamente, accedío de buena gana. Se dejo ir cogiendome todo lo rápido que podía, haciendome que a su vez yo empezara a chillar. El supo que no era sino por placer, porque noté como mi hoyo empezaba a contraerse alrededor de su pija. -¡Ahhh! -jadie, ya incapaz de articular palabras, comenzando a correrme. Y así, con mi culo palpitando en torno a su pija, se corrío el también, fuera de el, sintiendo un placer inmenso y llenándome el culo de uno, de dos, de varios chorros de semen. Se quedó exhausto, agotado, más por la intensidad del placer que por cansancio. Y yo aún más, todo ni cuerpo temblaba bajo el como una bolsa al viento. -jodeme sebas-me dijo una vez recuperó el aliento-. ¿Por qué no hemos hecho esto ...