1. ¡Mamá se va a correr, hijo, mamá se va a correr!


    Fecha: 27/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... hijo con sus muslos. Ramón oyó como gemía y sintió cómo temblaba. Gimiendo y temblando le fue encharcando la lengua de jugos, jugos espesos y calentitos que fueron cayendo en su boca. Corriéndose dijo:
    
    -No quiero que se acabe.
    
    No quería que se acabase y no se acabó. Ramón se quitó de encima a su madre. Metió la cabeza entre sus piernas y lamió su coño encharcado con la corrida que acababa de echar. Luego con la lengua llena de jugos la besó. Laura volvió a gemir, y siguió gimiendo cuando la lengua de Ramón lamió su cuello, sus axilas, sus areolas, sus pezones... Entre gemidos le preguntó:
    
    -¿A qué te sabe mi cuerpo?
    
    -A vicio.
    
    Ese día Laura estaba rica, rica, rica, pero para rico su coño, coño que olía a bacalao, a rancio, olía a lujuria. Ese olor excitaba a Ramón una cosa mala. Su polla no paraba de echar aguadilla, y la siguió echando cuando su lengua se enterró en el coño de su madre, cuando lamió sus labios vaginales, cuando lamió y chupé su clítoris y cuando se volvió a correr en su boca.
    
    Al acabar fue Laura la que se lanzó a por la boca de su hijo, pero poco paró su lengua en ella, ya que en nada bajó a su polla, la empuñó con su mano derecha, lo miró y le dijo:
    
    -¿Te gustaría correrte en mi boca?
    
    -Me encantaría, mamá.
    
    -Pues te vas a quedar con las ganas.
    
    Acarició sus pezones y sus areolas con la punta de la polla, polla que no paraba de mojarlas con su aguadilla. Poco después sus pezones rayaban diamantes de lo duros que estaban. Laura le ...
    ... dio las tetas a mamar y Ramón se las devoró. Al quitarle las tetas de delante le cogió la polla, le chupó los huevos, luego metió el glande en la boca, lo chupó y lo meneó. Cuando sintió que se iba correr le dijo:
    
    -Dámela, hijo, dame tu leche.
    
    Ramón se la dio en la boca y en la cara. Al acabar de correrse Ramón le lamió la leche de los labios, de la cara y de la mano. Luego Laura lo volvió a montar y lo folló cómo una amazona a la que se le había ido el juicio. Tan rápido lo folló que no tardó nada en correrse, y lo hizo diciendo:
    
    -¡Me corro otra vez!
    
    Al acabar le dio un pico y le dijo:
    
    -Eres muy buen amante, hijo.
    
    -¿Quieres correrte follándote el culo, mamá?
    
    -¿Sabrás hacerlo?
    
    -Claro que sí.
    
    -¿Qué vas a hacer para lubricarlo?
    
    -Usaré aceite de coco.
    
    Laura después de coger el aceite de coco en el baño llegó a la cocina, donde la esperaba su hijo. Puso el aceite sobre la mesa, cogió la botella de vino y echó un trago. El vino le volvió a caer entre las tetas y le bajo hasta cerca del coño. Al poner la botella sobre la mesa, Ramón se acercó a ella y le dijo:
    
    -Antes de ir a por tu culo... ¿Quieres correrte de pie?
    
    -¿Aquí?
    
    -Sí.
    
    -Quiero.
    
    A lamidas le limpió el vino del cuerpo, le amasó y le mamó las tetas y luego se puso en cuclillas para comerle el coño. Se lo abrió con dos dedos, le clavó la lengua dentro y después lamió sus labios y su clítoris. Laura le dijo:
    
    -Ahora sí que te voy a ahogar.
    
    -Tiempo habrá para eso.
    
    Dejó de ...