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Una Noche de Hermanos
Fecha: 29/09/2023, Categorías: Incesto Autor: bluend16, Fuente: RelatosEróticos
... ocurrido hace ya tanto tiempo. Una vez más la mirada se quedaba fijamente en el otro. Ambos hermanos, en silencio, se dedicaban a observar el rostro del contrario. Ninguno decía nada, ninguno rompía la comunicación secreta entre ellos. Sólo acercaban sus rostros lentamente, de forma casi inconsciente, hasta quedar a apenas pocos centímetros. Alessandra sentía el fuerte latido, repitiendo en su mente que aquello era una especie de terapia, esa era su excusa, un sueño lúcido en el que tenía toda la libertad del mundo y era para ayudarse. Si no lo fuera, su padre cruzaría esa puerta y prevendría a ambos de seguir con el pecaminoso deseo que los invitaba a curar ese mal. —Ya deberíamos irnos… —mencionó él, tratando de apartarse una vez más—. A la cama, es decir. Se hará tarde y… Ella soltó un suspiro adicional, rodeando con sus brazos el cuello del chico para acercarse a él de nuevo, teniendo su rostro a escasa distancia. —No te alejes de mí, por favor —murmuró suavemente, dejando que su rostro terminase directo frente al suyo. Sentía la piel de sus mejillas y nariz rozarla, haciéndose apenas un poco al lado para rozar con timidez la comisura de los labios contrarios. Un poco más cerca, un pequeño impulso, fue todo lo que bastó para sellar aquel, su segundo beso, entregado al hombre que la había acompañado a crecer durante tantos años. Su cuerpo temblaba, se estremecía al sentir esa unión, sus piernas y brazos trataban de estar estáticos y sólo se soltaban de ...
... golpe para hacerla tambalear, empujando en una caída al chico en su cama. Ahora ella estaba encima de él, viéndolo directamente a los ojos, notando en ellos el deseo de continuar, aunque su voz dijera otras palabras. —Alex… Somos hermanos, no debemos… —Esto es sólo un sueño. ¿No es así? Una mentira para ti y para mí… No existe nada más que tú y yo… Ese murmullo que salía de sus labios sellaba con honestidad el deseo que ambos sentían, fingir que aquello sólo sería un momento de fantasía en la mente de ellos y que no se repetiría. El chico pasaba su mano por la mejilla de la menor, admirando su rostro a plenitud. Su largo cabello negro, sus finos y delicados labios, aquellos que su dedo ahora acariciaba para mostrar el deseo. Ella, sonriendo suavemente, sostuvo aquella mano con la suya, besando la palma antes de aferrarse a ella un poco más, tomando el dedo pulgar que antes acariciaba sus labios para ahora pasarlo por dentro de su boca. No recordaba en dónde lo había leído, pero sabía que aquel acto erótico era suficiente para que un chico como su hermano se estremeciera cómo lo hizo en ese instante. Sus piernas se movieron para dejar su cuerpo encima del masculino, colocándose justo encima de sus caderas, apresando al chico con sus piernas a cada lado de su cintura mientras sus labios aún succionaban los dedos del chico con lascividad. Él le pedía que se detuviera, en parte por inseguridad y otra parte por confusión. Incluso para un sueño, sentía que su hermana estaba ...