1. Una Noche de Hermanos


    Fecha: 29/09/2023, Categorías: Incesto Autor: bluend16, Fuente: RelatosEróticos

    ... haciendo más de lo que debía, mostraba más de lo que había deseado. ¿Estaba bien dejarse llevar por los sentimientos y seguir así? Ella hacía que él olvidase su tristeza, que su mente se enfocara en una sola cosa y que sus sueños volvieran a la paz de antes. Su cuerpo intentaba zafarse de la joven que estaba encima suyo, pero sus movimientos sólo hacían que el roce de las zonas íntimas se hiciera presente. Ella soltó un suspiro distinto, uno que hizo un leve ruido de placer a la par que dejaba salir el aire, sonriendo para sí misma al sentir el rubor cálido en sus mejillas.
    
    —Tócame… Sin miedo… —le pidió la chica, llevando la mano del mayor hacia su pequeño pero definido pecho, en dónde le hizo acercarse más a ella.
    
    Con el dorso de su mano, Christopher podía sentir el palpitar acelerado de su hermana, mientras que sus dedos tímidamente acariciaban aquel punto del escote en que apenas empezaba a nacer el seno de la chica. No importaba cuánto la viera como una niña, ya no lo era; sólo dos años eran lo que los diferenciaba, y su cuerpo ya mostraba las curvas esbeltas de una mujer. La suavidad de la tela que la cubría apenas lograba impedir aquella caricia torpe pero erótica del chico, quien lentamente perdía el miedo para acariciar el cuerpo de su hermana. Ella no hacía más que mover lentamente su cintura, dejando que el roce de sus cuerpos empezara a encender aquella chispa entre ellos. Sus manos ahora deslizaban la manga que sostenía aquel camisón para dormir, provocando ...
    ... que en un instante a otro, su torso quedara al desnudo ante la vista del chico.
    
    El mayor tragaba saliva, cuestionándose las acciones que lo llevaron hasta allí. Aún podía retractarse, aún podía retirarse y dormir. Su mano ahora se alejaba de la chica, procurando normalidad. Ante aquella situación, en medio de esas sensaciones eróticas, Alessandra se cubrió su cuerpo. No entendía porque él se negaba a seguir con las caricias. ¿Era tan fea? ¿No era lo suficientemente atractiva para que su hermano olvidase sus miedos y su moral?
    
    —Perdón… —musitó con timidez la joven, aún cubriendo con sus brazos ambos pechos—. Son horribles…
    
    Esas palabras de inseguridad detuvo al joven de sus acciones. Veía el rostro de su ser querido cabizbajo, decepcionada. Iba a lograr su objetivo, con ello, ella se alejaría, lograría quitar esa tentación de su vida, pero… ¿Era la forma correcta? No podía herirla, no podía hacerle esa clase de daño. Aún recordaba los murmullos de su mente pidiéndole no negar sus deseos, y muy a su pesar, deseaba el cuerpo de la chica frente suyo. Deseaba verlo, acariciarlo, poseerlo. Sus ojos brillaban por primera vez en semanas, se había olvidado por completo de su dolor, sólo se enfocaba en el objeto de su pasión que estaba justo encima suyo. Con cuidado, retiró los brazos de la chica con su mano, usando la otra para rodearla cómo pudo por su cintura, y ahora viéndola directamente a esos cristalinos y llorosos ojos de color azul casi violeta.
    
    —No. Son hermosos ...
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