1. Segunda entrada (1) Aprendiendo a aceptar una nueva realidad


    Fecha: 05/10/2023, Categorías: Confesiones Autor: ParejaLiberal89, Fuente: CuentoRelatos

    ... mujer con ambos brazos. En ese instante el rostro de ese joven estaba haciendo contacto con la parte superior del vientre de mi esposa y muy cerca de sus senos. Y ahí él solo le dijo: "...Casi hiciste que me viniera...tan rápido...".
    
    Y una vez más, ella volvió a tener consideración con él y dejo que se calmara. Y cuando finalmente retomaron las riendas, mi esposa siguió teniendo consideración con él, puesto que ella siguió montándolo, pero a un ritmo mucho más calmado y controlado para que él no se excitara tanto y así aguantara más tiempo... (Puesto que a mi esposa no le gustan los rapidines).
    
    Lo bueno de aquello fue que aquel joven logro sobrepasar los 15 minutos haciéndolo de forma continua a ese ritmo con mi esposa. Y después de eso ella literalmente le dio permiso para que él ya se viniera. Puesto que le advirtió que ella ya iba a subir el ritmo y también le dijo que no se atreviera a detenerla.
    
    Y efectivamente, mi mujer volvió a someterlo a una feroz cabalgata, la cual llevo inevitablemente a un delicioso éxtasis a aquel suertudote... (La verdad a mi esposa, no solo le encanta, sino que hasta la excita lograr llevar a sus acompañantes masculinos a tener fuertes orgasmos... Ella misma fue la que me confeso ese interesante dato en nuestra intimidad).
    
    Y ahí estaba ese suertudo. Recostado y descansando en su cama y se notaba que estaba muy satisfecho... Rodeado de aquellas bellas, largas, y sensuales piernas de la preciosa mujer casada con la que acababa de ...
    ... intimar... La cual también descansaba acurrucada dulcemente a su lado.
    
    Sin embargo yo ya me imaginaba que aquello no sería suficiente para satisfacerla... Y efectivamente, mi esposa en cierto momento acerco sutilmente sus labios a los labios de ese joven, y le regalo un pequeño, pero sensual beso. Y ahí mismo le hizo saber que ella ya iba a dar inicio al segundo asalto.
    
    Y ciertamente ese segundo asalto termino resultando todo un espectáculo, e indudablemente mucho mejor que el primero.
    
    Mi esposa cedió su papel dominante, permitiendo que él estuviera ahora arriba de ella, y ahí ambos lo hicieron en la pose del misionero.
    
    Me resulta muy excitante cada vez que atestiguo a una de sus parejas sexuales de mi esposa gozar con tanta lujuria de ella. Puesto que yo veía como ese joven se aferraba y disfrutaba de las ricas pompas de mi esposa al mismo tiempo que gozaba penetrándola estando recostado encima de ella.
    
    Incluso llegue a sentirme bastante celoso al ver como esas manos negras recorrían, acariciaban, y estrujaban esas ricas pompas de manera tan inquieta e incesante.
    
    Y los gemidos de ambos delataban lo mucho que se estaban divirtiendo en esa pose. Y en realidad, si pienso que fue muy beneficioso para él, al tener el control del ritmo de esas estocadas que él le estaba dando con su largo falo negro a mi mujer, las cuales no eran muy veloces, pero si muy profundas.
    
    Y al poco tiempo vi como el condenado, le dio un tierno besito en los labios a mi mujer. Y ella ...
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