1. Segunda entrada (1) Aprendiendo a aceptar una nueva realidad


    Fecha: 05/10/2023, Categorías: Confesiones Autor: ParejaLiberal89, Fuente: CuentoRelatos

    ... y de mi esposa.
    
    Y muchas veces llegamos a intercambiar ideas de cosas excitantes que podríamos hacerle experimentar a nuestra reina. (O mejor dicho, de las cosas que él le haría experimentar a mi amada).
    
    Además él, me pidió citas con mi mujer cada vez más frecuentes. Incluso, su tercera cita con ella fue tan solo cinco días después de la segunda, y la cuarta solo tres días después.
    
    Y a las pocas semanas después de aquel mes de enero en que comenzamos, ya se había vuelto bastante normal que el doc tuviera varias citas cada semana con mi mujer.
    
    Y aquellas citas ya no eran solo dentro de moteles. Sino que ellos también las tenían en otros lugares, y justamente uno de esos lugares era nuestro hogar.
    
    Debo aclarar que mi esposa y yo no tenemos hijos (Aun no hemos sentido ese deseo de ser padres). Y por eso, vivimos solos en una casa un poco antigua pero bastante amplia que compre poco después que nos casamos, y que la hice refaccionar y modernizar para que fuera nuestro nidito de amor.
    
    Y debido a que vivimos solos, no tuve inconveniente en dejar que el doc también visite a mi esposa en nuestro hogar... (Y en nuestra cama).
    
    Ni siquiera habíamos llegado a mitad de año, pero era sumamente excitante y la vez muy interesante todo lo que él ya le había hecho experimentar a mi mujer.
    
    En verdad él hizo que mi amada llegara a conocer nuevos niveles de placer, los cuales ella jamás se imaginó que fueran posibles. Ciertamente fueron muchas experiencias nuevas y ...
    ... excitantes a las que él la sometía. Nuevas sensaciones que él le hizo vivir a mi esposa en carne propia. Y como no mencionar los múltiples orgasmos que él le producía y que lograban estremecerla entera en cada una de sus citas que ella tenía con él. Y también todas aquellas nuevas y deliciosas poses a las que él la puso a prueba... (Y varias otras cosas más, las cuales iré contando poco a poco).
    
    Nuestro amigo el doc, en verdad satisfacía increíblemente a mi mujer. Y a la vez, ella también lograba saciar todo el apetito sexual que él tenía. Tanto fue así, que en cierto punto ya no era tan necesario que llegáramos a concertar una cita oficial para que ellos pudieran estar juntos... (Puesto que mi esposa también empezó a ir por su cuenta a verlo a él).
    
    El doc no solo tenía mi número de celular, sino también el de ella. Y ellos dos también se hablaban bastante, y quedaron muchas veces para verse no solo por las noches, sino también en otras horas y en otros lugares.
    
    Yo había sido testigo de cada cita que ellos habían tenido hasta ese momento, puesto que siempre habían sido por las noches y fuera de mi horario de oficina. Pero después ellos también ya empezaron a verse sin tomarme en cuenta.
    
    Y yo seguía siendo el testigo silencioso de las infidelidades que mi esposa cometía junto a su amante negro, pero solo cuando ellos estaban en una de sus citas oficiales.
    
    Puesto que muchas otras veces ellos quedaban en verse a cierta hora de la mañana, o de la tarde, o incluso usaban ...
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