1. Con mi hijo Kang


    Fecha: 07/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Rosa Apasionada, Fuente: CuentoRelatos

    Hace unos meses que me he separado de mi esposo porque nuestro matrimonio ya era irreparable.
    
    Pero desde ese tiempo mi hijo Kan de 20 años se volvió más cercano conmigo, ahora dormimos juntos y abrazados todas las noches, nos besamos apasionadamente en la boca, hasta él me abraza por atrás y me da pequeños besos en el cuello.
    
    Al principio me parecían raros todos estos comportamientos tan cariñosos de mi hijo conmigo, pero luego ya me he ido habituando y la verdad es que ahora me encanta tenerlo cerca para mí todo el tiempo posible.
    
    Luego de unos minutos llego Kan.
    
    -Hola mami- me dijo dándome un beso en la mejilla y otro en la boca.
    
    -Hola amor- le respondí yo mientras le ponía mis brazos en su cuello y fundí mi boca con la suya.
    
    Él aprovechó el beso apasionado para levantarme de la silla y agarrarme mis dos nalgas con sus manos y así continuar besándonos como dos amantes.
    
    -¿Cómo te ha ido en la facultad? Mi amor- le pregunto mientras pongo mis brazos en su cintura para abrazarlo, Kan estudia para ser economista en el futuro.
    
    -Me ha ido muy bien, pero me siento mejor estando aquí contigo- con sus labios busco mi cuello y empezó a dar lambidas en esa zona mientras que con su mano me levantaba la tela de mi vestido para meterme mano en la concha.
    
    He empezado a hacer movimientos para que él me toque más profundo y más rico la concha y está funcionando de maravilla porque mi vagina ya está empezando a humedecerse.
    
    -Muy bien, entrégate a mí, quiero ser ...
    ... tu macho y que tú seas mi puta.
    
    -Por favor, seguí, yo soy tu puta y tú eres mi macho- le respondo mientras él acelera la velocidad de la masturbación y empieza a meter 3 de sus dedos.
    
    Yo ya venía queriendo esto desde hace meses porque desde que me separe deje de ver a Kan solo como mi hijo y lo he empezado a ver como un hombre, mi hombre.
    
    Él solo deja de tocarme la concha cuando siente mi humedad completa en su mano.
    
    -Que concha más rica y húmeda que tiene mi mami- me dice en el oído.
    
    -Es que tú me tocas demasiado rico- le respondo.
    
    Me saco el vestido y quedo completamente desnuda porque no tenía ropa interior puesta, después lo ayudo a Kan a quitarse su ropa hasta que su maravillosa pija queda libre.
    
    Nunca creí que la visión de mi hijo desnudo me excitaría tanto al punto de lanzarme a su pene sin pensarlo y meterlo entero en mi boca con él arqueándose de placer y agarrando mi cabeza para que la mamada sea más profunda.
    
    Siguió acariciando mi cabeza y haciendo movimientos con su pelvis para penetrarme la boca y su pene entraba cada vez más profundo en mi boca.
    
    Era difícil seguirle el ritmo porque embestía muy fuerte, pero, yo ya he chupado muchas vergas antes de la de mi hijo así que he sabido como manejarlo dándole un gran placer.
    
    Él gemía, gritaba pidiendo más, me decía que siguiera mientras que con mi mano le había empezado a tocar los huevos también.
    
    La caricia en sus testículos le otorgaba a Kan un doble placer, entonces, dio un solo grito ...
«12»