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Con mi hijo Kang
Fecha: 07/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Rosa Apasionada, Fuente: CuentoRelatos
... y una cascada de semen bien caliente inundo mi boca dejando satisfecha mi garganta de beber leche. -Gracias por la mejor chupada de verga de mi vida, mami, pero ahora me gustaría explorar mi fetiche contigo- me dijo mientras me besaba en la boca otra vez. Yo ya estaba enterada del fetiche con los pies que tiene mi hijo Kan porque él ya me lo había comentado en repetidas ocasiones así que le permití experimentarlo. Subí mis dos piernas y mis pies quedaron a la altura de su bello rostro. Él agarró primero mi pie derecho y me hizo unas caricias muy sensuales, me hizo masajes circulares alrededor de la planta y me toco todos los dedos, ese mismo procedimiento volvió a repetir con mi otro pie. Luego volvió la atención a mi pie derecho y lo que hizo fue verdaderamente maravilloso: saco su lengua y la paso por toda la planta saboreando mis pies hasta que quedo satisfecho de esa zona y se metió mis dedos del pie en su boca para chuparlos también. Hizo la misma chupada con el pie izquierdo y me encanto. -Me encanta tu fetiche- baje mi pierna y con mi pie derecho le empecé a tocar suavemente su pija durante unos minutos que para él fueron la gloria misma. Saque mi pie de su verga que ya estaba muy erecta y lo mire a los ojos en los cuales vi el deseo desenfrenado de poseerme, de entrar en mí y que me funda con él en un solo ser. -Penetra ...
... a tu mami, cariño- le pedí con la voz ronca por mi excitación. Nos fuimos al sillón de nuestra sala de estar, el tomo mis caderas y me acomodo para que su pija quede clavada en mi vagina, yo eleve las piernas a la altura de su cintura y con ellas lo abrace mientras empezaban las violentas embestidas. El sexo con kan es maravilloso, es lo más sublime, la manera en que me embiste mientras entierra sus dedos en mi cintura me provoca mucho placer. Me dio un beso mientras hacia sus más descontroladas embestidas dándome el más rico sexo. Durante muchos minutos estuvimos en esa posición hasta que él se corrió e hizo un intento para eyacular fuera de mi vagina, pero yo no se lo permití, apreté más fuerte mis piernas alrededor de su cintura y todo su semen quedo dentro de mi concha. Con todo el deseo y lujuria que recorría mi cuerpo no me importo quedar embarazada de Kan, es más, si él me preña eso me daría mucho más morbo y el sexo sería diez veces más delicioso. Luego nos pusimos de costado los dos y él me penetro en esa posición. Y para suerte mía en la sala de estar hay un espejo lo bastante grande y gracias a eso pude ver a perfección los movimientos de Kan y su pija entrando y saliendo de mi agujero. Luego de unos diez minutos ya habíamos terminado cansados los dos y nos dormimos en esa posición y yo me dormí con su pene adentro mío.