-
Mi roomie resultó ser un macho cogelón y depravado
Fecha: 12/10/2023, Categorías: Gays Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos
... en sus brazos, me derretía. Estuvimos un rato viendo TV, cenamos y fuimos a mi cuarto a ver una película, pero no sólo eso sino que me volvió a dar una cogida fenomenal, pero al mismo tiempo tierna, recuerdo que se me abrazó y se repegó a mi cuerpo, su verga se deslizó entre mis nalgas y empezó a puntearme por un largo rato mientras veíamos la película, dilatando poco a poco el portal de entrada al placer, antes de que me diera cuenta mi esfínter cedió y ya tenía la cabeza dentro, me cogió por un largo rato, embistiendo siempre suave, hasta que en una última embestida me ensartó hasta lo más profundo de mis entrañas y descargó su ardiente néctar, pero no se despegó de mí, siguió empujando su pelvis contra mis nalgas, su verga en mi interior, hasta que poco a poco fue perdiendo dureza y tamaño, pero sin salir de mis entrañas, flácida, aun así de un grosor y longitud considerable, así nos quedamos dormidos, fundidos, un par de veces en la madrugada sentí que se volvía a poner dura y me embestía lentamente hasta que descargaba nuevamente su leche en mi interior y nos volvíamos a quedar dormidos. No lo podía creer, mi compañero y amigo había resultado ser el mejor amante que me hubiera podido imaginado, siempre caliente, morboso, imaginativo y perverso, quería hacerme el amor en todas partes y a cualquier hora, y de todas las formas posibles. Una cosa que me dí cuenta fue que el tiempo de recuperación de mi culo era más rápido, cuando Arturo o mis otros amantes me ...
... cogían me quedaba el culo adolorido, con una sensación de que quedaba abierto, dilatado y palpitante, muy sensible, sensación que me duraba algunos días, no es que me desagradara esa sensación, al contrario, me recordaba la cogida que me habían dado, pero en esos días no me dejaba coger, ya que la penetración era demasiado dolorosa, me lastimaba, en cambio con Pablo continuaba con la sensación de haber sido cogido, es decir, la sensación de tener la colita abierta, dilatada, sensible, pero solo con un ligero hormigueo, no podría decir que dolor, creo que por ser sus cogidas muy suaves y su verga más flexible que las de mis amantes anteriores se ajustaba a la perfección con el contorno de mi culo, me llenaba bien de carne, no me podía quejar en ese aspecto, me causaba el mismo placer, pero no me lastimaba, así que mi colita bien podría volver a tener acción al día siguiente, así que al contrario del pensamiento colectivo, y para todos los que sueñan con una verga tiesa y dura como roca, les diré que es mucho mejor una verga no tan dura, como la de Pablo, una verga que te llena, te hace gozar, puro placer y nada de dolor. Y aunque realmente Pablo podría hacerme suyo todos los días, le pedía siempre un descanso de dos o tres días para “recuperarme” antes que me volviera a coger, algo que normalmente respetó, ya que aunque me encantaba como me cogía, creí que hacerlo con demasiada frecuencia dejaría de ser algo especial, pero esos días de “descanso”, realmente no lo eran, Pablo ...