-
Las confesiones de mi comadre
Fecha: 13/10/2023, Categorías: Confesiones Autor: Luizzito, Fuente: CuentoRelatos
... paja; una vez que mi esposa se relajó un poco, le destape una cerveza y me dispuse a escuchar lo que mi comadre le confesaba y que la había excitado a tal grado, mientras, Mari continuaba con su relato sin saber que yo ya había regresado del OXXO. … en ese momento comadre, yo era presa de la excitación, no aguanté más y me deslicé con ambas manos la tanga que ya me quemaba, cayendo enroscada al suelo, apoderándome de inmediato de mi clítoris que asemejaba una braza ardiente y exigía que lo frotara con desesperación, conteniendo la respiración al máximo para no interrumpirlos y continuaran con su erótico juego; mas cuando llamaste a Carlo por el nombre de mi esposo diciéndole que por favor te metiera más la lengua en tu delicioso orificio anal, puedo jurar que en ese momento sentí la ardiente lengua de Carlo quemando mi culito abriéndose paso entre mi delicada vellosidad, sintiendo como mi cuerpo se electrizó por completo liberando un orgasmo como pocas veces he experimentado, siendo inevitable exhalar un suspiro desde lo más profundo de mi pecho, por lo que al sentir que había hecho demasiado ruido, me espanté y sin levantar la tanga que había dejado en el piso totalmente empapada por la excitación que me provoco el solo mirarlos, hui a toda prisa tratando de no hacer ruido; al entrar a la recámara aventé el vestido percatándome que había olvidado mis braguitas en la huida, por lo que volví sobre mis pasos y fue que escuche la puerta de su recámara cerrándose y la ...
... ausencia de mis calzoncitos en el corredor, excitada por saber que tenían para sí mis sucias braguitas, regrese y me metí a la cama a lado de Baldo, quien roncaba como oso gris; yo, con lo caliente que estaba, hice lo posible por continuar imaginando en que terminaría esa sesión de sexo ardiente que estaban teniendo pero me fue imposible, pues al querer jugar con la verga de tu compadre, solo obtuve frustrarme, pues no logré excitarlo de tan ebrio que estaba; por lo que, aprovechando el silencio de la noche, me conformé escuchando ocasionalmente sus quejidos, supongo que en lo más alto de su clímax, reviviendo en mi mente lo rico que cogen y, aquí entre nos, las hermosas nalgas de mi compadre ji ji ji. Te agradezco la confianza que nos brindas Mari, debo confesar que antes de marcarte, veníamos recordando esa escena y ya que por el cel. no te da pena contar esas ricas experiencias, nosotros también nos sinceraremos; resulta que antes de marcarte, Carlo me venía contando como pasó lo que hicimos en tu recámara y como nos dimos cuenta que tú estabas espiándonos comadrita. Nosotros? Acaso Carlo ha estado escuchando todo? Upss, ya estoy de vuelta comadrita linda pero haz de cuenta que no escuché nada y menos el honor que me haces halagando mi trasero que, aquí en confianza, es una de las zonas más sensibles de mi cuerpo linda. Ayyy que pena, mejor otro día platicamos Paty, que peeena, que vas a pensar de mí Carlo. No te mortifiques linda, mira, lo que pienso es que eres ...