-
Las confesiones de mi comadre
Fecha: 13/10/2023, Categorías: Confesiones Autor: Luizzito, Fuente: CuentoRelatos
... ganas tenía de saborear tus nalgas, morderlas, recorrer cada centímetro de tu rica vulva Paty, ya imaginaba que tenías el clítoris inflamado, pude ver en la alberca cuando salías mojada, como del centro de tu monte venus se transparentaba desafiante ese botoncito invitándome a pegar mis labios y succionarlo por sobre la tela mami. Quiero tu verga Baldo, quiero sentirla en mi cosito, quiero que me la des en mi rinconcito prohibido, anda Baldo, anda papi, dámelo si? En ese momento escuché un ruido muy pequeño y como sabía que estabas aún despierta, supuse que eras tú, a lo que en voz baja le dije a Paty que teníamos público, ella al instante se estremeció y se tensó disfrutando un orgasmo increíble que debiste haber escuchado porque aceleró sus movimientos y su respiración se hizo más fuerte, me decía “ya compa, ya dámelo, quiero ver como es de cerca; acto seguido, me arrancó la bermuda y aventándome bocarriba se montó de espaldas a mí guiando con su mano mi verga, la cual ya estaba completamente empapada de su lubricante y ella, de frente a la puerta, viendo hacia la parte inferior percatándose que efectivamente estabas detrás masturbándote, comenzó a moverse tratando de sentirme hasta lo más profundo. Dámela compadre, dámela toda papi, te siento enorme, déjame tu lechita adentro por favor, déjamela toda, quiero sentirla hirviendo, anda papi dámela, nalguéame mi amor, dame, dame toda tu verga en mi cosito papi aahh mmm aagh. Al ver que estaba a punto de explotar, ...
... no quise interrumpir el espectáculo que te brindábamos y tomándola de las caderas, la jalé hacia mi escuchando un ¡blop! de mi verga liberándose repentinamente de su delicada prisión, hasta tener sus deliciosas nalgas devorando mi rostro, sumergiéndome en su rico cosito, recorriendo con mi lengua desde el nacimiento de sus pelillos del ano, pasando luego por éste, continuando lentamente por sus labios hundiéndose en lo más profundo de su ser, ella gritando y gimiendo me pedía “dame verga Baldo por favor, dame verga, ya no aguanto, fue entonces que de un salto se pasó hacia mi verga y guiándola con su mano se la talló en todo lo largo de su hinchada vulva para luego metérsela hasta el fondo emitiendo grititos muy sensuales y así, cabalgándome disfrutó de su intenso orgasmo. Que verga Baldo, que verga agh, dame, asiiii no pares, no pares, me viene papi, me viene ahhh ahh ahh dame tu lechita compadre, dámela adentro, quiero guardársela a Carlo, quiero que sepa que me cogiste, que me dejaste todo tu semen adentro, quiero que me limpie toda la panocha, por favor… no pa… res, no pa… res. De repente comenzamos a gemir acompasados como si en un segundo se acabara todo el oxígeno de la tierra y en el preciso momento en que estallábamos, sentimos tu orgasmo como si entre nosotros hubieras estado para finalmente retirarte en silencio; ya un poco recuperado y viendo a Paty recostada con un letargo delicioso, me asomé a la puerta con la esperanza que estuvieras postrada recuperando ...