1. Paco el herrero


    Fecha: 16/10/2023, Categorías: Gays Autor: Einar Cano, Fuente: CuentoRelatos

    Entre la venta de mi antigua vivienda, la compra de mi nueva casa y los arreglos que le hice se me fue el verano y nos metimos casi a finales de octubre, la sentencia de divorció era ya firme y yo andaba caliente como una perra porque desde el estreno del chalet con el camionero portugués no me había comido una rosca.
    
    Ramón y Jorge habían emprendido una nueva aventura, sus dos cervecerías estaban consolidadas, eran un éxito de ventas y ahora iban a abrir un restaurante especializado en productos del mar, necesitaba hablar con ellos y fui al nuevo local.
    
    - Hombre Einar, tiempo sin verte.
    
    - Hola Ramón, venía a verte – Jorge, su marido, andaba trajinando entre los trabajadores que hacían la reforma.
    
    - ¿Qué te pasa guapo?
    
    - Necesito contratar a una asistenta y como tú conoces a mucha gente pensé que podrías ayudarme.
    
    - ¿Tiene que ser una asistenta?
    
    - ¿Qué quieres decir? – mi mirada se posó en un obrero, un maduro con mono azul, un verdadero macho, grande, con una mata de pelo negro, bigote y barba de varios días.
    
    - Que conozco a alguien… ¿Se puede saber que coño miras? – su mirada siguió la mía - ¡Vaya! te gusta Paco.
    
    - Está buenísimo, ¿quién es?
    
    - El herrero, ha traído unos apliques de forja, luego te paso su tarjeta.
    
    - ¿Crees que tengo posibilidades?
    
    - Claro, yo me lo pasé muy bien con él.
    
    - ¿En serio? ¿estuviste con él?
    
    - Sí coño, pero a lo que íbamos, te decía que conozco a alguien pero es un hombre, ha estado los últimos veinte años ...
    ... en una relación con un viejo amigo mío, le tenía dado de alta como asistente, ahora mi amigo ha fallecido y sus hijos, que no han querido saber nada de su padre en muchos años le echan de casa, necesita un trabajo y un sitio para vivir o tendrá que dormir en el coche.
    
    - ¿Quieres decir de interno?
    
    - Te lo puedes permitir.
    
    - No es eso, sabes que me gusta ir por casa con el kimono o tomar el sol desnudo.
    
    - Salvador es un tío muy discreto, además es un magnífico cocinero, le llamo y te lo mando.
    
    Al día siguiente entrevisté al hombre que me recomendó Ramón, quedé prendado con él, una persona encantadora y muy atractivo, cuarenta y dos años, sobre uno setenta de estatura, algo entradito en carnes, barba recortada y bien cuidada, cabeza rapada, me gustaba, llegamos a un acuerdo rápidamente.
    
    - Pues creo que está todo hablado Salvador, solo una cosa, suelo andar por casa con un kimono por toda indumentaria y muchas veces lo llevo abierto, además me gusta tomar el sol o bañarme en la piscina desnudo, ¿eso te supone algún problema?
    
    - Ningún problema señor.
    
    - No me llames señor, Einar y tutéame.
    
    - Sí Einar.
    
    - Ahora me voy, vete instalando y mañana empiezas.
    
    Quedó encantado con sus habitaciones, un dormitorio en el que cabía una cama de matrimonio, no los cuchitriles que se ven por ahí, un cuarto de baño completo y una sala de estar con un sofá, dos sillones, una mesa y un televisor. Le dejé solo, Ramón me lo había recomendado y me fiaba completamente de ...
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