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Paco el herrero
Fecha: 16/10/2023, Categorías: Gays Autor: Einar Cano, Fuente: CuentoRelatos
... encontraban, mordía mis labios y metía su lengua, que yo chupaba con fruición. - Te voy a partir el culo zorra. Me empujó con violencia, mi pecho quedó sobre la mesa, mi culo en pompa. - Tranquilo Paco. - Cállate zorra. Intenté levantarme pero puso una de sus manos en mi nuca impidiéndomelo, desabrochó mi cinturón y el botón del pantalón y me lo quitó tirándolo a un lado, quedé desnudo de cintura para abajo. - Abre las piernas puta. Abrió mi culo con sus manazas dejando al aire mi esfínter, lamió haciendo círculos, se metió mi ojete en la boca chupándolo y follándomelo con su lengua, se separó y escupió, volvió a meter su cara entre mis nalgas, sabía lo que hacía, me tenía entregado, estaba deseando que me follara, que me partiera el culo como había dicho pero continuaba chupando y lamiendo, alternaba metiendo uno de sus dedos con la lengua, me iba dilatando provocándome un placer intenso. - Dios que gusto. - Prepárate puta. Se puso de pie, colocó su polla contra mí ano que ya estaba dilatado por sus dedos y lubricado por su saliva, dio un golpe de cadera y el cabezón de su polla venció la resistencia de mi esfínter. - Ayyy. - Calla maricón. - Mi culo, mi culooo. - Shhh. El dolor hizo flaquear mis piernas, aquella polla gruesa y cabezona me abrió en canal, de otro golpe de cadera la metió hasta los huevos. - Diosss. - Te dije que te iba a partir el culo puta. Sus manos me agarraban la cintura, comenzó a moverse, sacaba su ...
... miembro y lo volvía a meter de un golpe. - Aahh - Zorra. - Ay si, aahh. - Te gusta puta. - Dame fuerte cabrón. Comenzó a moverse más rápido y con fuerza, cada vez que metía su polla sus huevos golpeaban mi perineo, mis piernas temblaban. - Siii cabrón, follame. - Plaf plaf plaf plaf. - Si si si siiiiii. - Puta puta puta. Sacó su polla, me hizo levantarme, me quitó la cazadora y la camiseta dejándome desnudo por completo y me hizo tenerme sobre la mesa, de espaldas, se quitó el mono. - Dios que hermoso eres. Aquel hombre era un portento físico, fuerte pero no como un culturista de gimnasio, fuerte por el trabajo continuo, con unos brazos imponentes, unos hombros anchos, un pecho de toro, un vientre plano, con una espesa mata de vello negro cubriéndole, tomó mis piernas por las corvas de las rodillas y las llevó a mi pecho dejando al descubierto mi ano dilatado. - Follame cabrón, párteme el culo. Me penetró despacio, haciéndome sentir cada centímetro de su gruesa polla mientras iba entrando en mi culo llenándolo por completo. - Siiii. Comenzó a moverse, metía y sacaba su miembro de mi culo, su cuerpo brillaba de sudor, olía a macho y a sexo, me follaba con pasión, con fuerza, haciéndome gozar y sacándome gemidos de placer. - Ay Paco, ay. - Eres una maricona tragapollas. - Follame como un tío, maricón. Aquello lo espoleó, la fuerza dio paso a la violencia, cada vez que me embestía mis entrañas vibraban, el placer me ...