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Mi tía, mi prima y la montaña (3): Conociendo a mi prima
Fecha: 25/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... puta viciosa! -Pues te voy a reventar, ahhh! Contesté con más euforia a su apelativo de puta. Su voz era cada vez más gutural y entre frase y frase, chupaba y mordía mis labios. -Diosss, me voy a correr otra vez! -Y yo te la voy a sacar por la boca! Había logrado excitarme tanto que mi mente ya no coordinaba, tan solo se me ocurrían barbaridades embistiendo como un animal. -Eres una zorra preciosa, y te voy a reventar el coño y el culo! -Ahhh! Sigue, sigueee! Ahhh! Gritó mordisqueándome los labios a la vez que se corría. Me había concentrado tanto al principio que ahora el que no me corría era yo. Seguí embistiendo con mi polla chapoteando en su empapada vagina. Ella se había corrido pero seguía levantando levemente el culo de la manta para que entrara más duro y estirado rabo. Metí una mano bajo su culo y busqué el agujero perdido en su gran raja y lo penetre levemente con la punta de un dedo. -Ufff, diosss! Sigue! Sigueee! Me increpó de nuevo como si no se acabará de correr. Relajó el culo ...
... para que mi dedo entrará más y ese hermoso se abrió generosamente. Metí medio dedo sin dejar de embestir con mi estaca, pero quería más! -Todo! Diosss, mételo todo! Casi ni tuve que hacerlo, prácticamente engulló mi dedo hasta los nudillos y pude sentir el roce de mi polla entre la fina pared que los separaba. Mordió mi labio inferior para ahogar un grito que hubiera ahuyentado a los pájaros y mi polla reventó en lo más profundo de su vagina. Ella también se corrió de nuevo y su coño se desbordó para acabar chorreando por la raja de su culo. Mi cuerpo se derrumbó sobre su mullida carne y permanecimos así casi dos minutos recuperando la respiración. Después busco mis labios secos por los jadeos y los embadurno con la saliva de los suyos. Esos labios eran un regalo para mi boca. -Dios mío primo! Como he disfrutado! Ni el tío Pedro folla así! -Quién es el tío Pedro? -Pues el padre de mi amiga! Del que te he estado hablando! Ostias! Ahora sí que había despertado aún más el morbo por conocer la historia.