1. Lo que deja la mitología (final)


    Fecha: 09/11/2023, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos

    Continuando el relato anterior. Al llegar a la carpa, su cuerpo bien formado, con fibra por doquier, lucia esa malla usada cuando recién arribamos al camping, observo que el sol había hecho maravillas en esa anatomía escultural, dándole un color, por ahora rojizo.
    
    Al entrar, hicimos otras rondas de cerveza bien helada, la iluminación que teníamos en la carpa, no fue necesaria, aun la luz de la luna bañaba el interior por el mosquitero que oficiaba de ventana, que dejaba ver tanto final de sus piernas como su continuación, esa hermosa y respingada cola, abstraído en admirar ese paisaje tan bien esculpido por la naturaleza (y el gym), la deseaba, me puse a recapacitar en lo que estaría pensando, tan callada, tal vez tenga vergüenza por haber tenido sexo con su hermano, de tanto pensar no me percate de su monologo.
    
    -Titu, ¿no me escuchas? Te decía (mirándome a los ojos si ningún pudor) que había pasado un momento nunca antes experimentado con nadie, lo pase muy bien.
    
    -Yo también lo he pasado de maravillas, besas espectacular, tibia y húmeda, te sentí en mi boca, tan suave, ni que hablar del resto hermanita, lo haces delicioso, una mujer extremadamente sensual y erótica, que lo hace muy bien.
    
    -Quiero que sepas y lo tengas claro, hoy fue la mejor sesión de sexo que he tenido.
    
    - ¿en serio? Tuviste un par de novios, me vas a decir que ninguno…
    
    -Sí, he tenido varias relaciones, es cierto, tal vez la inexperiencia o quizás las ganas de tener sexo cada vez que ...
    ... podía, debido a la revolución de hormonas por la edad. A juicio de verdad, de las tres parejas que he tenido y he mantenido sexo, ninguna esta, ni estará a la altura de lo que me hiciste sentir hoy. Con vos, se despertó mi demonio sexual.
    
    - ¿Es para tanto? solo me deje llevar por la pasión y el amor que te tengo, (riendo) me estas alimentando el ego hermanita, si me llego a caer de ahí arriba me rompo un hueso.
    
    Reímos por un rato, hablando tonterías y bebiendo un poco más.
    
    Dispuestos a dormir, nos recostamos en una suerte de colchones que improvisamos.
    
    Mi cerebro está repleto de pensamientos, en su gran mayoría cargados de lujuria, me estaba desconociendo.
    
    Recostada de lado la abrace, acerco la redondez firme de su trasero, que hizo contacto con mi sexo, haciendo que este comience a cobrar vida nuevamente, se dio cuenta, ejerciendo cada vez más presión, mi corazón latía a ritmo acelerado, parecía escapar de mi garganta.
    
    Mientras tanto, su respiración se hacía más agitada, dejando escapar de su boca algún gemido tímido, me deje llevar por la pasión y la lujuria vehemente que me envolvía, presione mi sexo contra sus glúteos, empujo más y más sus nalgas contra mi erección.
    
    Con olor a sexo invadiendo la carpa comencé unas suaves caricias sobre su cuerpo, deteniéndome y atendiendo especialmente sus pechos, sus gemidos ahora eran más audibles.
    
    Se puso boca hacia arriba, a la vez que iba privando a su cuerpo de la poca ropa que traía puesta, quedando con su bella ...
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