-
Lo que deja la mitología (final)
Fecha: 09/11/2023, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... desnudez totalmente expuesta, hizo lo mismo con mis shorts. Sensual como es ella, se puso a gatas, apoyada en sus cuatro miembros, giró dejando su trasero apuntando hacia mí, atinando solamente a besar y recorrer con mi lengua su rosada vagina, desde el clítoris hasta el periné, fue bajando la cabeza hacia el piso a la vez que cruzo los brazos para apoyarla en ellos, ofreciendo por completo y con más comodidad para mí, en toda su plenitud la cavidad vaginal, pudiendo así saborear los fluidos que emanaba, con más comodidad. Como ocultar mi excitación ante tan grandiosa vista, hasta el paraíso anal, entre rosado y un tono amarronado me elevaban las hormonas al máximo. Sin dudar ni un segundo, me lance al orificio anal con una lengua impaciente y deseosa de vulnerarlo, al sentir la punta de ella, dio un respingo arqueando la espalda, ya era imposible detener los gemidos de placer. La vi tomar con sus manos la almohada y apretarla suavemente, relajo el esfínter para facilitarme la tarea. -Brother, si lo vas a hacer por favor con cuidado, aun nadie pudo traspasar esa fortaleza. -Entonces no hermanita… -Cállate y seguí, soy toda tuya. (Me ordeno) Abocado nuevamente a la tarea que llevaba a cabo, introduje la punta de mi lengua, entraba y salía, por momentos jugaba en su exterior, cuando veo que me alcanza algo, era una crema que había llevado por si el sol le quemaba la piel, leo la etiqueta y decía, leche de ordeñe, entendí inmediatamente de que se ...
... trataba, abrí el envase poniendo dos dedos dentro, para sacar un poco del contenido y pasarlo suavemente en derredor de la que iba a ser la entrada y anfitriona de mi sexo. Pude ingresar mi dedo pequeño para ir dilatando las fibras del esfínter, cuando estuve seguro que ya no le molestaba, fui ingresando otro y así hasta llegar al dedo pulgar. -Ya basta de dedos, ahora quiero sentirte dentro mío y que me llenes de tu esperma caliente. Dijo esto a la vez que sus manos fueron directo a sus glúteos para separarlos, quedando apoyada solamente con la cabeza en la almohada. -Te encanta ver esto, estoy deseosa de recibirte. Que delicioso fue disfrutar de esa vista, no sé si me pareció o en realidad pasaba, creí por un momento ver como palpitaba, a la vez que su vagina despedía fluidos, la carpa se impregno de mucho más olor a sexo. Saque nuevamente más crema que oficiaba de lubricante, depositándola en el orificio, apoye el glande y sin más comenzaron las delicadas embestidas, con un poco de dificultad, comenzó a penetrar hasta quedar toda la punta dentro, me detuve un rato para que se acostumbrara. - ¿Te encanta esto? Se siente hermoso, no te detengas ni tengas pena, estoy dispuesta a recibirte todo. Note un dejo de dolor en el tono de voz y sus manos presionando con fuerza y firmeza la almohada, haciendo caso a su pedido, unte el resto de mi pene con crema para que cumpla la función de la forma menos dolorosa posible, aunque ya estábamos fundidos el uno con el ...