1. Lo que deja la mitología (final)


    Fecha: 09/11/2023, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos

    ... si, decime que sería esa sorpresa.
    
    -Si te lo digo dejaría de ser sorpresa… (Risas)
    
    -Que chistosita la niña.
    
    Hablamos de cómo nos fue el día, nuestros amigos, la vida en sí misma.
    
    Al primer bostezo, dijimos de ir a dormir, lo que aceptamos los dos.
    
    -Perdón hermanito, pero debo hacer esto…
    
    Me cubrió los ojos con un pañuelo guiándome, a lo que intuí por el camino que hacíamos, era mi cuarto, al paso iba apagando las luces, entramos, saco la venda y lo que vi me sorprendió.
    
    Era en efecto mi cuarto, ya no había una cama pequeña, ahora había dos camas pequeñas juntas y dos colchones pequeños transformados en grande, que hábilmente cosió para que así fuera.
    
    Se desnudo y entro bajo las sábanas. Golpeando con una mano el lado libre dijo.
    
    -Ven, solo faltas tú, (risitas) parece el título de una canción.
    
    Me saqué también toda la ropa y me acosté también; sin dejarme terminar de reposar mi cuerpo en la cama, se abalanzó sobre mí, besándome tanto o más cariñosamente que en nuestras vacaciones. Tendido de espaldas subió sobre mi cuerpo a horcajadas, uso mi pelvis como cojín, y con su vagina frotaba el miembro, el que estaba ya mirando hacia arriba y palpitando, intentó hacerlo perder dentro de su cálida y sedosa cueva, cosa que no se lo permití, con una mano atrape las suyas, con la otra, su cintura e invertí la situación, cosa que no me costo mucho por las diferencias de peso y contextura.
    
    Una vez que ella estaba de espalda y sentado sobre sus piernas, ...
    ... estirando los brazos hacia atrás le tomo los tobillos, me abro paso hacia los pies de la cama llegando a ponerme de rodillas entre sus piernas, los eleve ubicando cada uno de ellos sobre mis hombros, acerque mi sexo al suyo lentamente y pude observar su cara de ganas.
    
    Cuando hicimos contacto, sin dudar y debido a la humedad de su vagina, de un solo envión mi miembro se perdió tomando contacto con sus paredes apretadas, arrancando un gran gemido de placer.
    
    Debido a la posición, me pareció tocar el fondo vaginal con la punta de mi pene, eso hizo en mí, elevar la excitación a un punto imposible de describir, generando una duda en el tiempo que tardaría en eyacular.
    
    Sus caderas se movían en forma circular, hacia adelante y atrás, hacia los costados, gran juego de esas sabrosas caderas que me hicieron enloquecer, frenéticamente arremetí contra su vagina, tan complaciente, benevolente, aguantaba mis acometidas furiosas.
    
    En un instante nos encontramos los dos en un solo grito de placer con mis gotas de sudor bañando su piernas, solo se escuchaba el ruido de una vagina encharcada de fluidos y el resto de sus gemidos que iban apagándose de a poco.
    
    Saque mi miembro de a poco, desde mi posición privilegiada podía ver como salía perdiendo de a poco su dureza, al acabar de evacuar ese bello lugar, observaba como hilos de semen salían de la base vaginal haciendo un recorrido lento desde la desembocadura pasando por el periné, el agujero estrenado días atrás en la carpa, para ...
«1...3456»