-
El as de picas
Fecha: 14/11/2023, Categorías: Incesto Autor: Leo211, Fuente: CuentoRelatos
... juego fuerte se desmoronó en el river (la última carta en la mesa) el as de pica cayó y la sonrisa de mi suegro brotó del extremo qué no sostenía el habano. –Gané! Gritó azotando las cartas en la mesa, ante mi atónita mirada. Había perdido en buena ley, había hecho un trato con ese ser despreciable y ahora tenía que pagar con mis nalgas por la maldita ambición. El veterano encendió la estufa a leña corrió un sofá y estiró una alfombra oso en el amplio piso del living. Sentí sus gruesos dedos rodear mis glúteos por encima del vestido y los aparté con bronca. El viejo fue hasta la puerta y la abrió y después se desplomó en la alfombra y desabrocho su pantalón extrayendo su grueso miembro ya erecto. –Si quieres puedes irte. Dijo entre el crepitar de la leña qué rugía en la habitación. Llegué a la puerta y tome la decisión de aceptar la voluntad de la suerte. Regrese al lado del sujeto qué tanto aborrecía y hundí mi cara en su entre pierna tuve que abrir la boca más grande que de costumbre, para succionar aquél poderoso y corto pedazo de ...
... carne firme y ennegrecida. –Así Nati, así... Vociferaba arqueado el gordo en el limbo haciendo señales de humo con el habano aun encendido. Estuve mamando la gruesa pipa qué engendro a mi marido hasta que qué dijo basta. Ya sin ropas los dedos de mi suegro entraron hasta el anillo y después de dos venidas intensas solo restaba entrar aquél tronco retorcido, en la gruta inundada propiedad de su hijo y no tardo en incrustarla, los labios se ancharon en sus primeras embestidas y cuando el empuje fue total el pistón, entro en el aro provocando mi total locura. Mi suegro me penetro como un animal salvaje producto del azar y la necesidad, aquél as de picas entraba y salía a voluntad y la reina era mi vulva complacida como pocas veces. El grito fornido aviso con anticipación los chorros de semen qué emanaron de la recortada, disparando a discreción. Fue la noche más audaz de mi vida y una de las mejores. Las cosas entre mi suegro y su hijo no han cambiado pero cuando se ausenta de la ciudad ya se dónde me esperan para una buena partida de póker.