-
Disfrutando a mi yerno
Fecha: 16/11/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
Hola, soy Clara, la suegra-amante de Cris. Leer sus relatos, no solo me excitó, sino que me impulsa a relatarles mis sensaciones cuando por fin él me “ató a la cama”. Primero déjenme contarles que Cris es un tipo de 1,90 de alto, elegante, siempre bien vestido, perfumado, correcto al extremo que esconde un tremendo amante, alguien que puede pasar de ser un caballero a un terrible hijo de puta en la cama, pero nunca pasa ciertos límites, juega rudo pero nunca es violento, sabe cuándo un no es no, y cuando un no es por favor seguí que me muero si paras. Poseedor de una hermosa pija de casi 20 cm, y un grosor respetable nunca la usa para lastimar, solo para dar placer. Su pija es un ariete que se entierra en una con delicadeza fenomenal, o eligiendo el momento, con la fuerza y la convicción de los guerreros medioevales. Dicho esto, le cuento que hace poco, estábamos por cenar con Nacha, cuando sin avisar llegó a casa. Traía una bolsa en la mano a la que no le presté atención. Mi hija le sirvió un whisky y los tres nos sentamos a charlar en el living. Yo sentada frente a ellos, lo más distendida, disfrutando mi whisky. Cris le dijo algo al oído a Nacha, que se sonrió y asintió con la cabeza. La charla siguió hasta que por fin él mirándome a los ojos, me dijo: -Clara, te deseo especialmente. ¿Podemos tener un encuentro a solas? -Eh, Cris, wow, me sorprendes totalmente. No es lo que habitualmente hacemos, no creo que sea correcto por Nacha. -Clara, no seas turra, ...
... te morís por decir que sí. Aprendí a leerte el lenguaje no verbal. Y él antes de decirte, me preguntó si tenía algún problema. Y no tengo. Así que espero que disfrutes. -¿Qué decís Clara? ¿Vamos? -Desgraciada, me estas entregando. Si, vamos. Cris tomo su bolsa, la botella de whisky, su vaso y fuimos a mi cuarto. Dejó la botella en el suelo, lo mismo que la bolsa, y el vaso en mi mesa de luz. Me pareció que enchufaba algo pero no presté atención porque me estaba sacando los zapatos. -Clara hoy más que nunca necesito que confíes en mí. Te prometo que no va a haber brusquedades, y mucho menos violencia. Mi intención es darte placer solamente. -Por supuesto que confío en vos. Dije. Estando parados, nos empezamos a besar, a acariciar por sobre la ropa. -Tranquila, no te asustes. Me dijo al oído para segundos después ponerme un tapa ojos que impedía que pudiera ver algo siquiera. A partir de ese momento, con uno de mis sentidos anulados solo me quedaba esperar. Me fue quitando la ropa con una lentitud exasperante, mientras su boca iba besando cada parte que quedaba al descubierto y sus manos rozaban levemente mi piel. Comencé a excitarme lenta y progresivamente. Cuando estuve totalmente desnuda, por unos segundos no sentí ni escuche nada. De pronto su boca comenzó a besar uno de mis pechos por unos segundos y luego nada. “Apareció” nuevamente en mi espalda, dándome pequeños besos en mis hombros, hasta llegar a mi nuca. Después fue el turno de mi pelvis, ...