1. Disfrutando a mi yerno


    Fecha: 16/11/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... separé las piernas sin que me lo pida, y sentí su lengua jugar con mi clítoris. Busqué acariciar su cabeza paro se detuvo, y me dijo:
    
    -No, no quiero que me toques, no quiero que hagas nada a menos que te diga, no hagas que te ate.
    
    -Ok. trataré.
    
    Por varios segundos no supe de él, hasta que un líquido tibio empezó a caer sobre mis pechos. Por como corría por mi piel, supe que no era de base acuosa. Las manos de Cris entraron en acción y desparramaban el líquido por todo mi pecho, mis hombros, y mi estómago. El aroma era embriagante, me llevaban a respirar lenta y suavemente.
    
    Me di cuenta que era un aceite por como sus manos se deslizaban suavemente. Su boca apareció en uno de mis pechos, besándolo muy suavemente y succionando mi pezón con una delicadeza tremenda. No puedo explicar el placer que comencé a sentir. Su boca pasó a mi estómago, besándolo, acariciándolo con sus labios.
    
    Cuando yo pensaba que sabía dónde se dirigía, me sorprendió cuando comenzó a untar el aceite en mis brazos, besarlos y acariciarlos. Siguieron mis piernas. Sin entender como, estaba al borde de un orgasmo constantemente.
    
    Empecé a sentir un calor muy especial en toda la piel que estaba cubierta por el aceite. Se separó unos segundos y una de sus manos buscó mi vagina. La frotó suavemente cubriéndola totalmente en aceite. Se tomó el trabajo de separar mis labios mayores para que el aceite llegue a todos lados. Se tomó un par de segundos y dos dedos, completamente bañados en aceite se ...
    ... introdujeron muy lenta y desesperadamente suave para mí, en mi vagina. Los sacó, y los volvió a meter de la misma forma, con más aceite.
    
    No sé cómo me mantenía parada. El placer de sus caricias, la excitación y la ansiedad por lo que seguiría, era tremendo. Me hico acostar boca arriba, y sentí que se ponía a mi lado. Sus manos me recorrían el cuerpo sin parar, sentía como me ponía más aceite y su boca comenzó a recorrer mi cuerpo. Sus manos tomaron mi rostro y lo acariciaron por completo, lentamente. Cuando lo dejaron de hacer, sentí como su boca se apoyaba en mis labios, los abrí y me besó con una ternura increíble. Sentí que se me escapaba un orgasmo, y como mi vagina parecía que elevaba su temperatura.
    
    Con delicadeza, me hizo poner boca abajo, con las piernas juntas, se sentó sobre ellas, apoyando su pija en mi culo. Tiro aceite en mi espalda y se tomó varios minutos para acariciarme y desparramar el aceite, para hacerlo nuevamente. Todo era suave, medido, lento.
    
    Se levantó, me separó las piernas y puso aceita en mis cachetes, pero no en mi ano. Fue su lengua la que lo acariciaba dulcemente, sin intentar penetrarlo. Pero haciendo que se distienda y se dilate sin necesidad de presión alguna.
    
    Manejando los tiempos como solo él sabe hacerlo, puso aceita en el comienzo de la raya de mi culo, y fue cayendo cubriendo toda hasta mi concha. El no dejó que caiga de mi cuerpo y con sus dedos lo desvió haciendo que entre, aumentando el calor que sentía allí.
    
    Su lengua ...
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