1. Mi hermanastra me consuela


    Fecha: 24/11/2023, Categorías: Incesto Autor: vule69, Fuente: CuentoRelatos

    ... hasta la mitad. Lo saqué de una sola vez reemplazándolo por la mitad de la punta del consolador, vibrando en su nivel más bajo. Su quejido se mezcló con un gemido de placer.
    
    Poco a poco el consolador fue desapareciendo en el interior de Carolina. –Tócale el clítoris-, le dije a su esposo. Todo pasó muy rápido. Chichi apoyó su cabeza en la cama de modo de parar aún más su culo con el fin de abrir, usando ambas manos, sus cachetes de manera de facilitar la penetración.
    
    De pronto, saqué polla y juguete al unísono. Carolina se desplomó sobre la cama, jadeando como si intentara tragarse el aire… Dejé a un lado el aparato para alzar de las caderas el culo de mi hermanita. Apoyé gentilmente la punta de mi verga en la entrada de su dilatado culo e inicié una constante pero sutil presión hasta lograr meterle todo el glande.
    
    Camilo estaba empalmado nuevamente por lo que le ofreció su polla. Carolina estaba siendo follada por la boca y el culo, exactamente igual como en la película. En cada metida llegaba un poco más adentro…
    
    Una vez embutida toda mi verga en su culo comencé de inmediato a follármela como loco porque de verdad ya no aguantaba más… Tres minutos después eyaculaba en grandes cantidades dentro de su ...
    ... otrora virgen culo, obteniendo hasta ese momento la mejor corrida de mi vida.
    
    Al retirarme, Camilo, ansioso, la penetró de una sola estocada por el culo, iniciando una follada bestial de una. La Chichi aullaba de placer, gritando más, más y más duro, amor, asiii… hasta que ambos se fundieron en un intenso e inédito orgasmo.
    
    La escena me puso de nuevo a mil por lo que en cuanto Camilo se retiró, tomé a Carolina solo para voltearla. Nos mirábamos mientras con mi verga buscaba su culo. La penetré rudamente por largos minutos haciendo rebotar sus jugosas tetas, tomándola por los tobillos o apoyando sus piernas en mis hombros con el propósito de llegar hasta lo más profundo que me lo permitiera.
    
    Yo: Te gusta lo que sientes, chichi…
    
    Carolina: siiii… aunque ya no puedo más… ahhh ahí voy de nuevooo… ahhh…
    
    Nos follamos en turnos a mi hermanastra por largas horas. Después de acabar, pensaba que no podría más, pero verla en acción y sus expertas mamadas me dejaban listo en cuanto su esposo quedaba fuera de combate.
    
    El sábado fui solo al supermercado con una larga lista. Esa ida de compras fue la última vez que usé ropa durante el resto del fin de semana y fue un antes y un después en la vida de todos nosotros. 
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