1. No hay como tener dinero


    Fecha: 27/11/2023, Categorías: Gays Autor: Edu97, Fuente: CuentoRelatos

    ... aquí los detalles de lo sucedido durante el desayuno no tienen importancia, solo comentaros que la frialdad con la que se había desarrollado la fiesta desapareció junto con las máscaras. Me trataron como uno más de la familia.
    
    Ethan y yo permanecimos los 4 días siguientes juntos, follando a todas horas. Su tío nos dejó la mansión para nosotros solos. El servicio también estaba por la casa, pero actuábamos como si no existiesen. Follábamos en la habitación, en el baño, en el bordillo de la piscina privada, en la sauna, en la entrada principal, etc.
    
    Uno de esos días Ethan ni se molestó en vestirse. Se levantó de la cama, me agarró de la mano y estiró de mí hacia fuera de la habitación sacándome. Ambos estábamos desnudo y, aunque me incomodaba ir así frente a desconocidos, ninguno de los sirvientes pareció impresionarse o avergonzarse. Poco después, tras desayunar, nos levantamos de la mesa y nos fuimos a la escalinata de la entrada a tomar el sol.
    
    Tumbados en el descansillo, el sol rozaba nuestras pieles desnudas calentándolas y haciendo que el bello de los brazos y las piernas se levantase. Mis dedos de la mano acariciaban el abdomen de Ethan trazando un recorrido ascendente hacia sus pechos. Ethan por momentos se excitó, levantándose su pene lentamente y quedar erguido. Entonces fue cuando me pidió que se la chupara. Bajé 2 escalones, él abrió las piernas y se la empecé a comer. De un momento a otro “le gérant” salió por la puerta pillándonos en plena faena y, ...
    ... aunque mi reacción fue parar avergonzado, Ethan me dijo que siguiese; que no pasaba nada, que no parase.
    
    -Tráenos lubricante.- Le dijo al gerente, que desapareció por la puerta hasta volver con lo que Ethan le había pedido.
    
    “Le gérant” permanecía a la espera mientras yo seguía chupándole el pene a Ethan.
    
    -Tobi, follemos un rato. Levanta.- Me dijo dándome la vuelta, lubricando sus dedos y empezando a meterlos en mi culo.
    
    Al estar follando cada poco tiempo, mi culo se dilataba mucho más deprisa; por lo que, sin haber metido casi los dos dedos, me hizo sentarme sobre su instrumento mientras él permanecía sentado en el escalón.
    
    Empecé a cabalgar su polla sintiendo como se metía en mi culo ansiosamente. Sentía un poco de escozor debido a la prolongada “fiesta” de los días anteriores, pero se sentía tan bien... Yo gemía con cada penetración. El sol caía sobre nuestras pieles haciendo mezclar el sudor, el líquido preseminal y el lubricante entre nuestros cuerpos. Ethan se lubricó la mano y devolvió el bote a “le gérant”, que se mantenía mirando la escena sin mediar palabra.
    
    -Tráenos unas bebidas y luego puedes retirarte.- Le dijo aireadamente, agarrando mi pene con la mano recién lubricada y empezándome a masturbar al ritmo de penetración.
    
    El gerente nos dejó unas limonadas frescas junto a unas mesitas de terraza con sillas de metal y se marchó adentro.
    
    Sin sacar el miembro de Ethan de mí, me di la vuelta para darle la cara mientras lo cabalgaba. Los dos ...
«12...161718...»