1. No hay como tener dinero


    Fecha: 27/11/2023, Categorías: Gays Autor: Edu97, Fuente: CuentoRelatos

    ... respirábamos aceleradamente mientras nos besábamos. Volví a la posición inicial (de espaldas a él, un escalón más abajo y él abierto de piernas), que era la que mayor comodidad presentaba para los dos. Seguimos, seguimos y seguimos hasta que noté que me iba a correr. Sin que Ethan soltara para nada mi pene, siguió masturbándome hasta que se me tensaron los músculos, gemí y salió disparado un chorro de esperma que llegó hasta 5 escalones más abajo de nosotros.
    
    Unos segundos después, Ethan culminó también dentro de mí, dejando su pene dentro hasta que salió por sí sólo al ponerse flácido. Al principio no salió su semen de mi interior; pero, tras sentarme a su lado en el mismo escalón, tumbarme y tomar aire, poco a poco fue saliendo, derramándose de mi culo al escalón y a su vez goteando en el siguiente escalón. Había sido una corrida bastante abundante y líquida, porque dejamos una buena mancha de semen en la escalinata.
    
    Nos desplazamos a la mesita donde estaban las limonadas y me senté en una de las sillas de metal. Mi culo seguía goteando semen de la silla al suelo, pero “le gérant” compareció de nuevo para limpiar el estropicio que habíamos hecho en la escalinata y para ofrecerme unas toallitas húmedas de aloe calientes para limpiarme el ano y calmarme así la irritación de la penetración.
    
    -Puedes ir preparando otras toallitas de estas. Que antes de comer voy a ser yo quien las necesite.- Le dijo al gerente mirándome a mí y riéndose.
    
    -Déjame que recupere y luego ...
    ... te doy lo tuyo.- Le contesté agarrándome los huevos y guiñándole un ojo.
    
    La siguiente vez tampoco defraudó. Aunque se podría decir que fue casi una copia calcada del anterior polvo (cambiando los papeles), esta vez lo hicimos sentados en uno de los bancos del jardín para que nuestro semen cayera sobre el césped y no en una superficie que luego se tuviese que limpiar. “Le gérant” también estuvo en esa ocasión para acercarnos lubricante de nuevo e indicarnos que la comida ya estaba preparada, algo un tanto inapropiado cuando te la están comiendo.
    
    -No te preocupes, de momento yo voy servido.- Le dijo Ethan sacándose mi pene de su boca y sonriendo.- Retírate.
    
    Ya luego podéis imaginaros cómo evolucionó el polvo... Se la metí sin previo dedeo mientras él estaba a 4 con el pecho reposando sobre el respaldo del banco. Le di tan duro que por un momento me pidió que bajara el ritmo y me parara. Sentía sus espasmos anales presionando el tronco de mi polla. Proseguí con el vaivén de cadera más lentamente hasta alcanzar de nuevo velocidad de crucero. Sacaba de vez en cuando mi pene para observar su ano completamente dilatado y escupir en su interior. A los pocos minutos, sabía que Ethan ya estaba a punto de caramelo por sus gemidos cada vez más agudos y aireados; entonces, decidí darlo todo. Aumenté la velocidad de cadera, la sequedad de los golpes y la profundidad de penetración, hasta que los huevos de Ethan descargaron la poca leche que había dado tiempo a generar seguido de un ...