1. Resaca (moral)


    Fecha: 16/12/2023, Categorías: Incesto Autor: Maligno, Fuente: CuentoRelatos

    ... tiene cachondo a los dos.
    
    Poco pasa para que notes como su mano baja despacio y temeroso por tu vientre como si pidiera permiso o esperara una reprimenda, pero en su lugar tu pecho sube tomando aire muy profundamente dejándole en claro que lo estas esperando.
    
    Aun así, no puede sacar de su cabeza quién eres y lucha entre la razón y el deseo distraído por el tacto que se encuentra.
    
    Sus dedos siguen en dirección para arriba con la intención de poner la excusa de que se cae con el peso y no es hasta que siente la pretina del short en su muñeca y aparca en tu vientre y te aplasta suavemente con la mano.
    
    Ahora su pene está bastante más duro que entonces y sabes perfectamente que te desea y quiere tocarte, pero no termina de dar el salto. También estas aterrada por lo que está a punto de pasar, como sería posible que permitieras eso, pero a la vez, como es que ningún hombre te puso así jamás y precisamente tu hijo sea quien te enloquezca de esa forma.
    
    Por unos segundos permanecieron así ante la duda, hasta que una leve mueca de tu cadera, aparentemente para acomodarte, le obligue al joven sentir el short en la palma de su mano y sin querer el pubis de su madre oficialmente está a su alcance.
    
    Quiero que te toques constantemente sobre la ropa y te corras tan rápido como puedas en la tanga que lleves puesta y sin acariciarte directamente, una vez hecho, sigue leyendo mi historia con David mientras aún te recuperas.
    
    Enmudecida por la película, y de fondo los ...
    ... diálogos en inglés y la música, ambos escondes el pecado bajo una colcha mientras sus mentes proyectan infinidad de placeres y sus cuerpos apenas retienen los actos lujuriosos.
    
    David esta asustado, y su corazón palpita con fuerza, como si se le fuera a salir por la boca. Tú puedes sentirlo en tu costado y en el muslo cuando le late el pene constantemente, en su cara que te calienta los pechos sin remedio y es la respiración que apenas oyes de su miedo.
    
    Deja de ser tu niño en el mismo momento que empieza a girar su mano para poner los dedos para abajo y lo hace de una forma lenta y disimulada que no hace más que derretirte las entrañas al sentirle cuidadoso con tu sexo. Ahí está David, palpando apenas el sexo que le dio la vida, el origen de su ser, con intenciones de volver parcialmente a él.
    
    Sientes su enorme mano abarcar todo tu sexo aun con una pierna abierta y deseando que sus dedos se cierren y que te apriete el coño de una vez por todas y te haga su mujer.
    
    Pero no, el insensato de tu hijo no hace mas que acariciarte sobre la ropa que nota arder entre humedades mientras escucha tus gemidos ahogados en disimulo. Para tu suerte, el chico descubre tu monte de venus palpitarle en la mano y no olvida presionar progresivamente en las telas que esconde el punto preciso.
    
    Como si recordara donde encontrar el clítoris y poder estimularlo sin problema, siendo que alguna vez estuvo detrás.
    
    La valentía queda debajo de la colcha porque ninguno se atreve a aceptar lo que ...
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