1. El morbo con mi hijo


    Fecha: 20/12/2023, Categorías: Incesto Autor: XOCHI, Fuente: CuentoRelatos

    ... ajustada vulva sobre el jeans, provocándome más fuego bajo mi piel, le sonreí, pero mi hijo no dejó de advertir esa escena, él, mordiéndose los labios me guiño un ojo. Estábamos listos para el placer.
    
    La sobremesa se había puesto pesada con esas conversaciones de los hombres que me aburren, por lo que Grace me invitó a salir a cubierta a fumar un cigarrillo, acepté porque fue un desafío lo que se provocaba en su mirada; mi hijo –caballero como siempre— nos corrió las sillas para poder abandonar la mesa, mientras salíamos a cubierta tomadas del brazo, mi hijo Richard, se me acercó, cuando acariciándome la mejilla me dijo —te espero en mi camarote; temblé y sentí que no solo me mojaba sino que también sentí electrizar mis pezones.
    
    —Te calienta mucho ese pendejo, —me murmuró Grace.
    
    —Si. hace mucho que disfrutamos el incesto.
    
    —Ah, pero entonces los conoces de hace tiempo y ¿cuál es ese morbo si se puede saber?
    
    —De meterle los cuernos a marido, eso nos calienta muchísimo, coger cada vez más seguido y esta es una noche de pecados. —Pero advertí que no había entendido que era una relación con mi hijo, o sea, puro incesto.
    
    Sentí que Grace se estaba excitando conmigo y mi morbo iba en “crescendo” nos apoyamos en la baranda y asegurándose ella que nadie nos viera. me besó dulcemente en los labios, mientras su mano desabrochaba mi jeans descubriendo que estaba empapada al masturbar mi clítoris y llevando mis jugos otra vez a su boca, me volvió a besar con un profundo ...
    ... beso de lengua.
    
    —¿Me vas a contar quien es ese pendejo que te tiene así? —Me murmuró al oído, mordiendo suavemente mi oreja y más me calentaba.
    
    —Es mi hijo… —Apenas pude suspirar y jadeando.
    
    Los ojos de ella no daban crédito a mis palabras, mientras le iba contando como habíamos empezado a coger con Richard en aquellas noches en Río de Janeiro y que a su vez era cómplice de mi adicción ninfómana, que solo él podía apagar mi fuego con tanto semen. Como estábamos navegando ya cerca de Río, le dije que eso me hacía recordar aquellas noches y que solo en ese momento quería estar en su camarote, desnuda y tendida sobre su pecho; —el de mi hijo—.
    
    —Me acabas de volver loca, —dijo Grace— me estás haciendo sentir hasta el más íntimo de mis escalofríos; ¿incesto puro y así tan abierto?, eso tengo que verlo y sentirlo. Me muero por ver cómo te besas con tu hijo, ¿serías capaz de invitarme a ese pecado?
    
    La volví a besar en sus labios, pero esta vez yo rodeé sus caderas y acaricié su espalda por debajo de su blusa. —Te va a gustar, pero esta noche estamos inaugurando el viaje con Richard; hoy me lo cojo y mañana quizá te invitamos. Pero ahora seguime.
    
    Llegamos a camarote de Richard, como dos niñas tomadas de la mano y corriendo por el pasillo, cuando golpeé la puerta, desde adentro me gritó, —está abierto—, entré, le hice señas de silencio a Grace, ya que mi hijo estaba en la ducha con la puerta del baño entreabierta, él no podía ver hacia la suitte; así que me desnudé ...
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