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La cabaña (Día 2): Nuevos inquilinos
Fecha: 25/12/2023, Categorías: Incesto Autor: eedwon, Fuente: CuentoRelatos
... sentada, comenzó a tocarse por encima de la tanga. Al hacer el intento por acercarme, ella hizo un ademan de que me detuviera, para después señalar mi short, dándome a entender que me lo quitara, por lo que acaté la indicación. Mari continuó con su magreo, poco a poco se iba calentando y yo por igual, porque comencé a tocar mi pene por encima del bóxer, quería ir al par de ella, después Mari se hizo a un lado su tanga, se lamió su mano derecha y comenzó a masturbarse. Era una delicia lo que ella se hacía, se notaba a leguas que estaba disfrutando, ya que su panochita comenzó a derramar jugos, mientras Mari ahora se tocaba sus tetas por encima del vestido, ambos estábamos extasiados con lo que hacíamos, hasta que ella con su mano me pidió que me acercara, recostándose sobre la cama pero manteniendo sus piernas abiertas, así que me agache y comencé a comerle su rica vagina, mordía su clítoris, chupaba sus labios y metía mi lengua lo más profundo que podía, Mari me agarraba del cabello y empujaba más mi cabeza, aguantando las ganas de gemir para no despertar a su hermana. Paré por un momento, haciendo que Mari quedara boca abajo en la cama, arrollé su vestido a la cintura, hice a un lado su tanga, para después lanzarme a devorar ese delicioso culo, pasaba mi lengua por su vagina y ano, hasta que decidí metérsela. Abrí sus nalgas y poco a poco fui metiéndosela por su conchita, sentía como se deslizaba por dentro, hasta que llegó a tenerla toda dentro, comencé a moverme y, ...
... a la vez, jugar con su orificio anal, podía ver cómo Mari ahogaba su placer mordiendo una almohada, no cabía duda que gozaba de lo que le hacía. Continué dándole con todas mis ganas y fuerzas, hasta mi pene estaba a punto de ceder, sentía que me iba a venir, y bastaron otras metidas más hasta que comencé a eyacular en el culito de Mari, quien se mantuvo en la misma posición tratando de recomponerse. De mi parte, me coloqué mi ropa y salí de la habitación y justo al frente se encontraba Betsy, quien, como guardia de seguridad, se encontraba parada en la puerta donde se encontraba Adriana. Me acerqué a ella y al oído me dijo que fuera al baño, que ella me esperaría en la carpa de la playa, y así lo hice. Llegué a la carpa y ahí estaba Betsy, con su misma playera larga y holgada de frente y costados. - Qué rápido tío - Lo mismo diría de ti. - ¿Estás listo para el segundo round? - Pero ¿quién cuidará a tu tía? - No te preocupes tío, mi mamá se hará cargo, cualquier cosa me mandará mensaje a mi celular – mostrándome ella su dispositivo - Pues a darle, porque esto urge Me acerqué a Betsy y la comencé a besar, nos enfrascamos en unos besos apasionados hasta que noté que Betsy intentaba desabrochar mi bermuda, batallando un poco, por lo que le ayudé. - A esas manos le faltan más práctica – le dije - Ya, tío, no se burle de mí – - No te preocupes corazón, que yo te ayudo. Me quité completamente la ropa, por lo que Betsy aprovechó a acariciar mi ...