1. Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (18)


    Fecha: 06/01/2024, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    En la terraza del hotel, Carmen se tomó un café de buena mañana mientras observaba las vistas. Prefería no pensar en la tarde anterior, aún tenía ciertos espasmos en las piernas y la conducción se le había hecho un infierno.
    
    Sorbiendo el poco café que quedaba, pensó en la gran despedida. Nada de alardes, nada de gritos, solo amor, el que tenía hacia su sobrino y que siempre conservaría. Con una mueca de felicidad se despidió del recepcionista, devolviéndole las llaves y sonriendo al salir en busca del coche. Una cosa era que no volviera a pasar, pero en su mente, se reproduciría tantas veces como quisiera. Como esa misma noche por ejemplo, en una cama muy similar a la que compartieron, un sueño muy vivido la hizo ensuciar las sabanas hasta el punto de tener que cambiarlas en mitad de la noche.
    
    Sí, había sido una gran aventura, pero debía terminar, “todo tiene un final” se dijo mientras el coche arrancaba de buena gana y ronroneaba con fuerza. Eran todavía las diez y ya estaba lista para volver a su casa, con los deberes hechos e incluso con ciertas ganas de ver a su marido, parecía que las cosas iban de maravilla.
    
    Para Sergio las cosas iban algo diferentes… porque no es agradable que te despierten y menos con unos fuertes golpes en tu puerta. Abrió un ojo despertando a medias después de un sueño profundo que no recordaba bien… ojalá lo recordase. Al otro lado de la puerta, una voz muy conocida le llamaba.
    
    —Sergio, no me digas que estás dormido. ¡Vamos! Que he ...
    ... llegado antes.
    
    El joven no esperaba a Carolina tan pronto, mejor dicho no la esperaba. La muchacha solía llegar a las tardes, después de que su padre la dejara en la puerta de la residencia. Sin embargo, allí estaba, a las diez de la mañana según el móvil del joven.
    
    Se levantó sin saber muy bien a que vendría esa visita y Carol… tampoco lo sabía muy bien. Se había despertado muy temprano, casi a las ocho de la mañana. Había tenido una conversación bastante normal con la chica que debía ser su novia, pero que todavía tenía novio. Las charlas con Paola eran de extremos, maravillosas algunos días, y otros, del todo anodinas, el sábado tocó una de las últimas.
    
    Sin embargo, el domingo no se levantó con ganas de ver a “su chica”, sino con ganas de estar con el nuevo amigo que había conseguido en la universidad. Un sentimiento desconocido le nació en el interior y durante una hora estuvo pensando en Sergio, hasta que no aguantó más y le dijo a su padre que marcharan.
    
    Ahora se encontraba allí, despertando a un joven que conocía de hace un mes y con el que había congeniado de maravilla, no obstante una duda surgía mientras aporreaba la puerta. “Solo es amistad… o ¿no?” No le conocía de mucho más, sí que tenía constancias de cómo era y su personalidad, pero… nada más y… a eso venía.
    
    La puerta se abrió. Sergio, que más parecía un zombi mal hecho sacado de una película de serie B, apareció enfrente. Carol entró como un vendaval, llegando hasta la mitad del cuarto y girándose ...
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