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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (18)
Fecha: 06/01/2024, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... volver, nada más había que añadir de ese periplo, solo que tenían ganas de volverse a ver y después de los exámenes sucedió. —¿Volvisteis…? —a Carol la garganta se le había secado y sonó ronca. Carraspeó para aclararse, pero Sergio se adelantó. —Sí, esta vez fue más… salvaje… acabamos rompiendo el cabecero de la cama. —no lo decía con orgullo, ni vergüenza, solo como parte informativa, similar a todo lo demás— Después mi madre encontró un sujetador y… fin. Se enfadó y me echó de casa, no tengo más que contar. Aunque creo que fue suficiente, incluso me pica un poco la garganta, no había hablado tanto y tan seguido en mi vida. La joven sacó el móvil y vio que había trascurrido cerca de una hora desde la última vez que lo miró. El joven habría estado hablando más de cuarenta minutos seguro, llenando la conversación de tantos sentimientos que a Carol se le amontonaban en el cuerpo. —¡Acojonante! —se le escapó en un susurro. Estaba alucinando— Lo que no comprendo es a tu madre. Es normal que se enfade, pero echarte de casa a si a las bravas, me parece excesivo. —No quiero que me trates como a un degenerado… aunque si piensas que lo soy y no queréis hablarme lo entenderé… —¡¿Qué dices?! —cortó con suma rapidez— ¡Qué vas a ser un degenerado! Es raro, muy raro… es la primera vez que oigo una relación así. Entiendo que se pueda dar… o bueno, puedo llegar a imaginarlo, pero… tus palabras me dicen que fue algo más. —Sergio la miró, ella le correspondió— Era más amor ...
... que sexo, eso es lo que creo. —Gracias y… obviamente, espero que esto no salga de aquí, ni a tu mejor amiga, ni nada. —No, no, no. —repitió con efusividad— ¡Jamás, Sergio! ¡Lo juro! —Te creo. Confío en ti. —Creo que debemos ir yendo. —las nubes amenazaban tormenta, Sergio pensaba lo mismo. —¿Quieres irte a la residencia? —el joven se imaginaba que necesitaría un tiempo para volver a pensar que no era un bicho raro. —¿Ya? No. Todavía no te he invitado a desayunar y se hace tarde… ¿Te invito a comer? La sonrisa al muchacho le apareció brillante. Había estado serio en toda su narración, sin hacer ni una mueca mientras recordaba con vivacidad lo ocurrido. Miró al horizonte, pensando en que Carol sí que era una amiga de verdad. —Vale, pero si yo pago mi parte. —¡Entonces no te estoy invitando, tonto! Ambos rieron por la espontaneidad de la joven que volvió la vista al mar, observando las olas rompiendo con violencia contra la arena. Era una imagen de la fuerza de la naturaleza y ella sintió que la reconfortaba. Apoyándose en el hombro del joven preguntó. —¿Somos amigos? ¿Amigos de verdad? —Creo que sí. Se levantaron con una sonrisa sincera en sus rostros, caminando por la ruta más directa hacia el coche, aunque la joven lo hacía algo incómoda. Con la historia que había escuchado, sintió todo lo que Sergio transmitió, sobre todo sus momentos más íntimos. Se notó tan cómoda, tan… tan… como nunca, no le sorprendió notar al caminar como sus bragas ...