-
Mi tío, mi tía, mi primita y yo (13)
Fecha: 12/01/2024, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... pijas te gustan?” me preguntó -No, no mucho, bah, no sé, creo que no -A mí sí, me gustan las dos cosas creo. Me parece que más las pijas pero cuando te vi chupando a la tía Cele la envidié a ella pero también a vos jajajaja Yo seguía chupando, feliz de tener toda la cara metida entre sus piernitas, apretada contra su concha. Ella seguía hablando, le daba a veces por la charla morbosa mientras hacíamos estas cositas. “ Nunca tocaste una pija? Me preguntó. “No” dije yo, pero me di cuenta de que estaba mintiendo. En mis primeros juegos sexuales entre varones, desde antes de mis primeras pajas, antes de mis primeras eyaculaciones, con unos amiguitos habíamos jugado a coger con ropa. Era un juego dentro de todo inocente pero muy morboso, que nos excitaba muchísimo, nos parecía algo súper prohibido y lo hacíamos cuando nos quedábamos solos en la casa de alguno del grupito. No era algo gay, nosotros no lo percibíamos como gay al menos, eramos todos machitos y nos gustaban las chicas, y era parte de esa calentura laque nos hacía jugar a eso, a que alguno hiciera de mujer, y los otros se lo cogieran. Todo con ropa, no nos sacabamos ni el pantalón, pero las pijas se sentían bastante a través de las telas, así quelas senti en el culo, en mi propia pija, y alguna que otra vez en las manos y hasta en la cara. Nunca le había contado esos juegos a nadie, pero ya que con Micaela estábamos teniendo tanta confianza, y que a ella parecían calentarla las fantasías de machitos ...
... tocándose entre ellos, le conté. Realmente la excitó mucho, me di cuenta porque empezó a responder más fuerte a mis lenguetazos, y a abrazarme el cuerpo y la cabeza con las piernitas, a agarrarme los pelos y tironearmelos cuando la excitaba lo que le decía. Me preguntó si había pajeado a alguno, le dije que no (le hubiera mentido que sí para excitarla más, pero no me pareció justo mentirle) pero que sí nos habíamos pajeado juntos otras veces. Me dijo que ella se había pajeado con una amiguita, Virginia, varias veces y que todavía lo hacía de vez en cuando. Me volvió loco esta revelación, porque además la conocía a Virginia y me parecía una nena preciosa. Me preguntó si cuando nos habíamos pajeado juntos con los chicos había visto como les saltaba la leche, le conté que sí, y que una noche nos habíamos pajeado por turnos en un patio, los adultos estaban en casa, entonces tuvimos que hacerlo de a uno en el patio, en un rincón oscuro contra la pared de la casa, cuando me tocó a mi vi que en la pared la leche de dos de los chicos, y no pude evitar la tentación de tocarla y de olerla. Ella se retorció de placer al escucharlo. -Sabés que fantasía tengo? Que lo pajees al tío y lo hagas acabar sobre mis tetas, que él te pajee y te haga acabar sobre mi cara o sobre mi concha. Lo harías por mi? Yo no estaba muy seguro. Mis juegos con chicos habían sido en épocas en las que no tenía una conchita cerca ni por casualidad y ellos tampoco, pero teniendo no una sino dos conchas ...