1. El mejor polvo de mi vida


    Fecha: 21/01/2024, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    Alguien me preguntó no hace mucho tiempo cuál era mi ciudad favorita del mundo, Roma, le dije sin dudarlo y esa misma persona me preguntó un poco más tarde que por qué, ¿Por qué?… En esos momentos mis recuerdos empezaron a agolparse, ¡porque!… decía mirando al horizonte… Podría haber dicho que por su hermosura, por su historia, por sus iglesias, sus monumentos, por sus plazas como la Piazza del Popolo, Piazza Navona o Campo dei Fiori, evidentemente sin dejarme atrás a su gente y su gastronomía… Tantas cosas pude decir y que no dije, tantas definiciones para esta magnífica ciudad y sin embargo mi respuesta, aunque también fuera una respuesta sincera, fue motivo de su risa.
    
    - Porque allí disfruté del mejor polvo de mi vida.
    
    En aquella época mi hermano mellizo y yo contábamos con 18 años recién cumplidos, estábamos a finales de junio y acabábamos de finalizar los exámenes de la EvAU (Evaluación de acceso a la universidad), todos los compañeros habíamos estado de acuerdo en irnos 15 días a Italia como viaje de fin de curso, de ciclo o simplemente porque sí, lo haríamos junto con algunos profesores que muy amablemente se ofrecieron a esperar a esa época, profesores como Margarita, la profesora de matemáticas, una bruja de mucho cuidado de unos 59 años y que nos amargó la existencia durante dos años, o Sonia la profesora de historia, quizás la que más caso nos tenía que hacer, aunque solo fuera por estar en un país con tanta historia y en unas ciudades donde a cada paso que ...
    ... dabas, era historia viva de la humanidad y, sin embargo, estaba más preocupada por su móvil que por nosotros durante todo el viaje. También nos acompañó Jorge, el profesor de Filosofía, un chico muy joven en comparación con las otras dos profesoras, de apenas 27 años, un chico simpático y gracioso, he de decir que todas salvo yo, todas estaban realmente enamoradas de él, tan es así que íbamos siempre a sus clases a pesar de que la filosofía la teníamos más de una atragantada.
    
    El viaje empezó en Génova, Milán y fuimos bajando hasta llegar a Roma, al principio todos íbamos como en una piña, pero poco a poco nos fuimos distanciando y creamos tres grupos, los chicos, incluido mi hermano decidieron ir por su cuenta y perseguir a Sonia que a pesar de los 42 años era un bellezón de mujer y si no fuera porque estaba enganchada al móvil sería la compañía perfecta, algunas preferimos seguir a Jorge y el resto, pocos realmente se fueron con Margarita.
    
    La etapa final de nuestro viaje era Roma, una ciudad tan caótica como hermosa, y como en casi todos los viajes de fin de curso y hablo de chicos y chicas de nuestra edad, queríamos vivir todas las experiencias a tope aunque eso supusiera saltarse de vez en cuando las normas de los profesores, así que por las noches nos juntábamos en alguna habitación para jugar, fumar los que fumaran, beber los que bebieran y más tarde para follar los que pudieran.
    
    Pues bien, en una de esas noches aparecieron, como por arte de magia… lo digo con ...
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