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La rebelión de mi madre (VIII): La mano de mi madre
Fecha: 05/02/2024, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
... infructuosamente. Siente el calor, y le gusta porque hace presión. Comienza a masturbarme, lo hace con delicadeza, el líquido preseminal es abundante, no necesita aceites ni lubricantes. Está masturbándome mi madre, y sin culpa. Yo no la detengo. Sigue haciéndolo y se le escapan gemidos, está gozando de hacerme gozar. Su otra mano juega con mis bolas, me araña con sus uñas arregladas. "como creciste bebe" me dice mi madre extasiada. Ya está amaneciendo, la noche se va y se acerca un nuevo día. Mi madre no deja de subir y bajar mi miembro. En un momento se desabrocha con destreza su sostén y se liberan unas enormes tetas con las que me amamantó, con unos pezones grandes y oscuros. Los deja libres y se bambolean con mi masturbación. Ahora yo quedo hipnotizado mirando cada uno de sus pechos maduros. "devolvele la leche a mamá" dice mi madre. Esa frase hizo que mis ratones explotaran y chorros de semen caliente salieron eyectados. Cayó parte en la cara de mi madre, en los ojos, en la boca y otros chorros con menos fuerza cayeron en su cuello y pechos. Siguió masturbándome exprimiendo hasta la última gota, que caía en sus manos y dedos. Las gotas de la cara fueron cayendo hasta su boca, ella se los llevó ahí, mientras miraba lo que había en sus tetas. Veo su lengua salir de sus labios para recoger la leche que tenía en su rostro y dedos. Yo me quedo inmóvil apreciando ese espectáculo. Mi madre parece estar posesa, es otra ...
... mujer, que quería lograr hacer eyacular a un hombre joven. No se limpia totalmente, le queda algo en la barbilla colgando, en el cuello y en sus tetas. Se va hacia atrás y las contempla como un trofeo. Me mira a los ojos con lascivia. Parece que esto no queda acá. En ese instante se presenta el sol con sus primeros rayos. Rayo que entra por la ventana y le da en la cara a mi madre. Parece ser exorcizante, porque en ese momento entra en cordura de lo que había ocurrido y la lascivia se transforma en vergüenza y me pide que me retire, mientras se cubre los pechos con sus brazos. No podía dormirme, creo que fue mi culpa por no frenar antes de todo este desastre. Pasan las horas, no me duermo, ya es casi mediodía y mi madre no sale del cuarto. Decido dejarle espacio y me voy de la casa, vuelvo a mi departamento. Transcurre la semana y mi madre no me escribe, no me manda mensajes. Intento llamarla pero no me atiende. Reviso la aplicación de citas y ha eliminado su perfil. Tampoco pública nada en ninguna red social. No sé si ir directamente a la casa a verla, dudo tanto que pasa la semana y no hago nada. Llega un nuevo fin de semana, el sábado me llama por teléfono. Dice que tenemos que hablar de lo que pasó la semana anterior, que está avergonzada pero es necesario hablarlo. Me dice que para asegurarnos de que no pase nada raro, vamos a tener a una mediadora, Andrea. Andrea, es la amiga que me cogí hace unas semanas y mi madre ni sabe. ...