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Las aventuras con mi prima montada sobre mí (Parte II)
Fecha: 13/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Herman5, Fuente: CuentoRelatos
... le hacía, cómo le apretaba sus chichis con tanta fuerza, todo eso le hacía antes de volverle a meter mi verga, cómo también la volteaba luego de perrito y le empezaba lamer su culo, un culo moreno que se estiraba y aflojaba conforme lo besaba para luego terminar dándole besos en la boca y sentir una vez más su rico aliento. En fin, mi prima tenía 29 y yo 25. En esas fechas llegó a los 30 años y lo hizo acompañada de mí. En casa de mi madre organizamos una fiesta para ella y durante la fiesta nos dimos cuenta que nos faltaban bebidas, las cuales estaban en casa de ella, había que irlas a buscar, ¡qué buen pretexto para irle a mamar un rato su ponchito! Decidimos ir a su casa, yo acompañándola. Al llegar no prendimos la luz y sólo nos alumbraba la luz de los faroles de la calle que entraban por la ventana. Vi a mi prima que se acercó a hacer algo al lavabo y estando de espaldas, cómo llamándome, me acerqué para tomarla y comenzar a besar su cuello mientras mi mano tocaba sus chichis y también su ponchito. Caray, su vagina o ponchito estaba mojada, muy húmeda, como si ya me hubiera estado esperando. Ella se volteó y me comenzó a besar en la boca mientras tomaba mi mano para que no dejara de apretarle las tetas, luego nos fuimos casi abrazos hasta llegar a su cama, donde la desvestí para comenzar a besarla en su rajita, lamerla, meterle la lengua en su hoyito, saborear lo salado de esa parte de su cuerpo e impregnarme de su olor a mar, es decir, ligeramente a pez, una ...
... conchita que no me hartaba de comer y esa conchita tampoco de ser comida. Abrazados así, no pude más y me bajé el pantalón para meterle de una vez mi verga, mientras ella me besaba y me abrazaba, de vez en cuando le besaba el cuello y sus chichis, hasta que ella me dijo que me quería montar, con un ruego a la que no pude negarme y sin más se subió para comenzar a gemir de manera estrepitosa del placer que nos estábamos dando, mientras yo veía como la parte baja de su abdomen se meneaba sobre mi cuerpo, sentía como sus pelitos se enlazaba con los míos, entonces me pidió que le mordiera las chichis y así lo hice, fuertemente mientras me tragaba el calostro que brotaba de la punta de su teta. Era el paraíso o quizá la lujuria de los avernos. Yo le tocaba sus nalgas como queriéndola abrir, entonces ella me dijo: "métete el dedo", refiriéndose a su culo. Continuando ella montada, le di un dedo para que me la chupara y untara de su salida, de esa manera me fui hasta su culo y suavemente comencé a tratar de meter mi dedo, no quería lastimarla, así que lo hice despacio, muy despacio, a lo que ella respondió con más gemidos, creo que de dolor, pero no me pedía que le sacara el dedo, hasta que finalmente entró en toda su extensión y pude sentir el interior de su culo mientras mi verga yacía adentro también. Ella comenzó a menearse más mientras yo le apretaba las chichis y sentí cómo su máximo placer llegaba a su clímax mientras encogía los hombros y la piel de sus brazos se ...