1. Seducida y desvirgada por mi hermano


    Fecha: 22/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... tía.
    
    Mi hermano sacó de sus bolsillos un bloc y un lápiz. Celestina le preguntó:
    
    -¿Qué coño haces?
    
    -Tomar notas para después estudiarlo todo bien.
    
    -¿No irás también a hacer dibujos?
    
    -Si hace falta los haré.
    
    -¡Hay que joderse! En fin, lo segundo es que al principio hagas todo muy despacito. Lo tercero...
    
    Cuando Celestina acabó con la lección, se vistió y limpió la leche de sus tetas con un pañuelo. Sí, has leído bien, se vistió, se limpió la leche de las tetas y le dijo a mi hermano:
    
    -Esa polla tuya va a hacer feliz a muchas mujeres.
    
    Dos días después jugando una partida a la brisca en la cocina me dijo Julio:
    
    -... Por cierto, las mujeres os hacéis pajas. Vi a una mujer hacerla y correrse.
    
    -Sí. ¿Y qué más?
    
    -Que me llevó la cabeza al coño y me mandó que le lo lamiese.
    
    -Ya. ¿Para qué?
    
    -Para volver a correrse.
    
    No le creía una palabra, pero me gustó que me hablara de guarrerías.
    
    -¿Y qué más, don Juan?
    
    -Pues me aprendió a comer unas tetas, a comer un coño y a follar a una mujer de modo que acabe corriéndose.
    
    -Creí que Picha de Oro ya sabía hacer esas cosas.
    
    -Te mentí. En mi vida había visto un coño antes del tuyo
    
    -¿Y me quieres mentir otra vez?
    
    -No, te he dicho la verdad.
    
    -¡¿Quién te enseñó?!
    
    -No te lo puedo decir.
    
    -Entonces cállate, tramposo. En el pueblo no hay una mujer que sea tan puta.
    
    -Esa mujer no es una puta...
    
    -No, es una santa. Si no me vas a decir el nombre, cierra la boca y no ...
    ... molestes.
    
    Quería follar conmigo y cantó.
    
    -La que me enseñó a hacer que se corra a una mujer comiéndole el coño fue la tía Celestina.
    
    No me lo podía creer.
    
    -¡¿Le comiste el coño a la tía Celestina?!
    
    -Comí.
    
    -¿Y se corrió en tu boca?
    
    -Corrió y me tragué tres de sus corridas.
    
    -¡¿Pero cuántas veces se corrió?!
    
    -Siete, se corrió siete veces.
    
    -Mientes.
    
    -No, no miento, se corrió siete veces, tan cierto cómo que es de noche.
    
    No me quedó más remedio que creerlo.
    
    -¡Es puta, pero puta con ganas!
    
    -Ganas tenía, sí. ¿Te besó alguien con lengua, Julia?
    
    -¡Si alguien me hubiese metido la lengua en la boca se la hubiese arrancado de un mordisco!
    
    -Pues es muy excitante.
    
    -¿También hubo besos?
    
    -Si se folla tiene que haber besos en la boca, en el coño, en el ojete...
    
    Aquello era nuevo para mí.
    
    -¡¿En el qué?! ¿En el ojete has dicho? ¡No serías tan guarro!
    
    -Lo fui.
    
    Puse cara de asco.
    
    -¡Eres repugnante!
    
    -Era para que después se la metiera en el culo.
    
    -¡Qué degenerada!
    
    -A mí me gustó y a ella también.
    
    -¡No me digas que se corrió dándole por el culo!
    
    -Corrió, corrió. ¡Y cómo se corrió!
    
    La verdad es que estaba asombrada con lo que oía.
    
    -¡Qué zorra!
    
    -¿Quieres que te haga correr a ti, Julia?
    
    -No, gracias. Soy una mujer decente.
    
    -Ya te corriste...
    
    Me había pillado.
    
    -¡Qué cabrón eres!
    
    -Me gustó ver cómo te corrías.
    
    -Y a mí ver cómo te corrías tú, pero ahora quieres follar y eso ya es otra cosa.
    
    Me levanté de la ...
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