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No quiero enamorarme
Fecha: 08/03/2024, Categorías: Gays Autor: Einar Cano, Fuente: CuentoRelatos
... piernas temblaron cuando comencé a soltar mi leche cayendo sobre el suelo de la furgoneta. - Ooohhh. Quedamos así, unidos, hasta que su polla comenzó a menguar y se salió de mi culo, un chorro de semen cayó por mis muslos. - Vamos a tu casa, no creas que has terminado, esto sólo me ha puesto más cachondo. Cuando salimos de la furgoneta había varios coches estacionados cerca, la gente nos miraba, el jaleo y el vaivén debían de haber llamado su atención, nos montamos y nos fuimos de allí rápidamente. Camino a su casa sentía como mi pantalón se iba mojando con la lefa que salía de mi culo, también notaba ese escozor que te queda en el esfínter cuando te lo abren y te sientas, me encanta esa sensación, apenas hablamos, ambos queríamos llegar lo antes posible. Estacionó la furgoneta y ni siquiera la descargamos, Malabo, su Golden Retriever nos recibió en el jardín, nos detuvimos el tiempo justo y entramos en casa, en cuanto la puerta se cerró, nos besamos con pasión, nuestras lenguas se encontraron. - Ven – Santiago me agarró de la mano y me hizo seguirle. - ¿Dónde vamos? - Calla. Subimos y entramos a su dormitorio, llegamos hasta el baño, tenía una cabina de ducha enorme, abrió el agua, la reguló, se desnudó y entró, me indicó que le siguiera, el agua caía desde arriba como la lluvia, me empujó contra la pared haciendo que apoyará mi espalda, me besó, mordió mis labios y yo hice lo mismo con los suyos, bajó por mi cuello con su lengua hasta llegar a ...
... mis pezones, los lamió mordió y chupó, continuó bajando, jugueteó en mi ombligo con su lengua y llegó a mi polla. - Ooohhh Santiago. La cogió y deslizó la piel hasta dejar al descubierto el glande, lo lamió y se lo metió a la boca, agarró mis huevos y comenzó a hacerme una felación, empecé a mover las caderas follándome su boca. - Sí, siiii. Chupaba mi polla con ganas, se la tragaba entera hasta que sus labios tocaban mi pubis. - Ven Le tomé por los brazos y le hice alzarse, volvimos a besarnos, poco a poco le fui girando hasta que me dio la espalda, tomé la esponja y el gel de baño y comencé a enjabonarlo, el contraste de la espuma blanca con su piel negra me excitaba mucho, le di entre sus piernas hasta llegar al año, solté la esponja y continué con la mano, ayudado por la espuma le introduje un dedo dilatando su esfínter. - Oh dios mío. - Sí, corazón. – soy muy vulgar cuando follo peo con Santiago no me sale. - Quiero que me folles ya. Continué dilatándolo, volvió la cara y nuestras bocas se volvieron a encontrar, nuestras lenguas jugaron, colocó las manos en la pared de azulejos, inclinó la espalda y me ofreció el culo, le tomé por las caderas, mi polla apuntaba a su esfínter, muy despacio apreté hasta que supere la resistencia y mi glande entró. - Oohh Einar… - ¿Te duele? – besé su espalda. - Sigue, por favor. Continué metiendo mi pene en su culo muy despacio hasta que mi pubis tocó sus nalgas, esperé a que se adaptará al tamaño ...