1. Soy la puta de los novios de mis hijas


    Fecha: 19/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Ishtar Flores, Fuente: CuentoRelatos

    ... vistes bien provocativa, eres bonita e inteligente, te encanta la verga no lo niegues, dije, está situación está muy mal, al decir esto me metió su mano en mi entre pierna, mira que rica vagina, la empezó a frotar y fue lo que hizo despertar mi lujuria. Sabía que no me podría quitar a esos dos jóvenes cabríos, por lo que mi lujuria accedió, está bien, pero por favor, no les digan a mis hijas.
    
    Dicho esto, se les ilumino sus caras, Ramsés, se volvió a acercar a mí y me volvió a besar, yo me dejé. Me dio la lengua y se la empecé a chupar, chupaditas de “paleta”. De vez en vez le daba mordiditas. Yo sentía mis pezones duros, tiesos, mi cuerpo sudando y mi entrepierna mojada. -“Suegra te veías tan rica en el aeropuerto” Se me replegó más y empezó a acariciar mi brazo, después subió a mi cuello y llegó a mis senos, los apretaba y amasaba. Senos pequeños pero firmes. Me acarició mis pezones encima del vestido, yo ya estaba con la lengua de fuera, dándole unos besos húmedos. Bajé la vista hacia su entrepierna y le vi el bulto inflamado, “¿Cómo la tendrá?” Pensé. “Verónica mira” Lo que vi me puso ansiosa. Se había sacado la verga del pantalón. Una vergota gruesa, morena, con la cabeza mojadísima. Se le balanceaba de un lado a otro, las venas parecían a punto de explotar. Tomó mi mano y la llevó hacia ese pedazo de carne. La rodie con mi mano, estaba esponjosa, dura, fibrosa, le pasé la mano a la cabeza y sentí sus jugos, le embarré esos jugos por todo el tronco.
    
    -“Ay suegra que ...
    ... rico” -“No, no está bien, esto no puede ser”- “váyanse” les grite. Tenía la mano mojada, mientras caminaba hacia la puerta iba oliendo sus jugos. Darío me alcanzó a medio camino. -Verónica, espera, tranquila” me tomó de la cintura me cargo y me subió a la habitación de Livia, pues estaba abierta la puerta. Convencida de que no se irían sin cogerme, finalmente termine por ceder. Ahora besé frenéticamente, le introduje la lengua a lo que Darío respondió de la misma forma, tomo una mano y la llevo hasta el bulto entre sus piernas que estaba a punto de estallar -Uhmmm que dura se te ha puesto la verga – le dije -Sí suegrita usted me pone así –respondió -No me trates de usted ni me llames suegra, dime sólo Verónica -Está bien Verónica, toma la verga, es sólo tuya – Que rica y dura verga tienes, te la quiero chupar – le dije me arrodille y de una sola mamada, introduje su pene hasta la mitad, comenzando a mamármela despacio y rápido, pasando mi lengua por su glande y bajando hasta sus bolas. -Que rico lo chupa suegra, lo hace como una profesional -Dime sólo Verónica -repliqué -Disculpa, es la costumbre Verónica, sigue así métetela toda, mi verga es tuya -Sí ahora es mía sólo mía – dije.
    
    Posteriormente, le dije ahora tu dame placer, me senté en la cama, el subió mi mini vestido, dijo no quiero quitártelo con el quiero follarte, retiro mi tanga, la olio y beso, entonces yo abrí mis largas piernas y dejé a merced de él a mi conchita, recién en la mañana me había depilado, se acercó ...
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