1. Escapada a la montaña con mi madre (X)


    Fecha: 20/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Edipo14_, Fuente: CuentoRelatos

    ... suavidad, pero acercando su boca hasta la mía y moviéndome con aún más ganas.
    
    -Aaaghhhh así bebe así… Sigue así que estoy a punto… -dijo rodeándome con sus brazos y sus piernas, aplastando sus tetas contra mi pecho y gimiendome al oído-.
    
    -Vamos correte para mí mami… Follate bien a tu hijo y haz que tu coñito se corra… ¡Aaghhh! -yo aceleré tanto cuanto pude, abrazándola también y embistiendo como si lo hubiera un mañana, frotando nuestros sudados cuerpos y haciendo que el cabecero de la cama chocara contra la pared, como si esta se fuera a derrumbar-.
    
    - ¡Uy uy uy así así! Ufff joder follame así de rico nene… ¡Aaaghhh me corro!
    
    -Vamos mami correte para mi… ¡Aaghhh joder yo estoy casi a punto!
    
    -¡Me corro hijo! Uff que rico amor… ¡Que rico que rico! ¡Aaaghhh me voy! ¡ME VOY ME VOY ME VOYYY ¡aaaggh!
    
    Y así lo hizo. Mi madre se empezó a correr como si ni hubiera un mañana, aferrándose a mi cuerpo con todas sus extremidades y clavando sus uñas en mi espalda. Pude sentir perfectamente como su coño se contraía entre espasmos de puro placer, estrujando mi polla entre los fluidos que intentaban escapar de aquella húmeda cueva. Yo estaba a punto de correrme, pero en ...
    ... el último momento me contuve, ya que después de haberme corrido un par de veces dentro de ella esa misma noche, esta vez me apeteció acabar en otro sitio. Sin pedirle permiso la agarré y la puse de rodillas en el suelo. Esto hizo que al sacar mi pene ella comenzara a liberar sus corrida sobre la alfombra, lo cual me puso más cachondo imposible. Yo no aguanté más y me puse enfrente de ella, arqueando un poco mis piernas y masturbándome rápidamente sobre su cara. Aquí ella comprendió mis intenciones, y sin decir nada abrió la boca tanto como pudo, sacando su lengua mientras sonreía y cerraba los ojos. Pocos segundos fueron los que me hicieron falta para comenzar a eyacular por toda su cara. Era ya como mi sexta corrida de la noche, por lo que la cantidad de semen que solté no fue de lo más abundante, pero si lo suficiente para llenar gran parte de su sonrojada y preciosa cara de una extensa corrida bien caliente.
    
    La noche obviamente no acabo ahí, sino que después de eso seguimos unas cuantas horas más. Fue la primera noche de sexo desenfrenado de toda mi vida, y estoy seguro que nunca volveré a vivir algo como eso, al menos con una mujer que no sea mi madre…
    
    Continuará… 
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