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Ana, mi cumpleaños, papá y yo
Fecha: 22/03/2024, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... del artefacto, si te pusiste la tanga, afuera con ella; una vez lubricado introducir la pera en la vagina, si ya lo hiciste, otra vez colocarse la tanga, teniendo la precaución que la bolita pequeña quede en contacto con el clítoris. Ahora el bodi, los zapatos y a cenar. Me coloque un perfume que también había preparado, disponiéndome a salir del baño, el aparato era un poco molesto, pero me gustaba, debo decir que mi vagina se aclimato muy rápido, a los cinco minutos aproximadamente ya no me daba cuenta que lo tenía introducido. La mesa estaba preparada, todo dispuesto para comer, velas como única iluminación y el detalle, Ana se encontraba vestida igual que yo, hasta el calzado. Algo me llamo la atención, Ana tenía el celular en la mesa al lado del plato, cuando siempre queda en otro lado pues mientras se come no usamos los móviles. Luego de una opípara cena, era tipo paella con frutos de mar variados, bien regado con un tinto espectacular y de postre copa macedonia con helado. Lo raro de la cena fue que de a ratos sentía un cosquilleo en la zona vaginal, hasta que prestando un poco de atención me di cuenta que pasaba cada vez que tocaba el celular, la muy guarra manejaba el aparato que tenía en mí, lo hacía con una aplicación, esa intensidad de cosquilleo fue subiendo a medida que pasaba la cena, cuando me di cuenta mi morbo y el alcohol hicieron que tuviera un orgasmo, el que no reprimí dejando escapar un buen gemido de mi boca, mientras Ana reía ...
... pícaramente. - Esto es solo el comienzo. Me dijo mientras se ponía de pie caminando hacia mí con algo en sus manos, por la poca iluminación pude ver que era un pequeño maletín, lo venía abriendo en el camino dejándolo detrás de mí, en una mesa pequeña, alguna vez perteneció a un teléfono de línea, saco algo de él y lo coloco sobre mis ojos, ciñéndolo bien para que no se salga sellando la acción con un cálido beso en mis labios. Luego tomo unas cuerdas, que por su suavidad debían ser de seda y ato mis manos por detrás y a la silla, ahora sí, literalmente me comió la boca de un beso permitiendo a nuestras lenguas danzar dentro, buscándose. Así comenzó lo que sería la noche más hermosa que jamás pensé sucedería. Estuvo un rato dándome otra copa de ese postre que había preparado, intercalando con el vino de la segunda botella abierta, sin descuidar los toques de ese aparatito maravilloso que llevaba puesto. Con una música suave y romántica de fondo, soltó la soga, me llevo a la pieza, desato mis manos sacándome dulcemente el bodi, hecho esto, me sentó en otra silla volviendo a inmovilizarme, ahora también mis pies, atados a las patas de esta. Las vibraciones del aparato continuaban… Sin poder ver, mis sentidos se ampliaban, todas las sensaciones eran inmensas, siento sus manos, ellas empezaron acariciando mi cuerpo, no dejo un solo centímetro sin rozar con sus dedos, llego al corpiño desprendiendo las ventanitas, dejando expuestos mis pezones que sintieron la tibieza ...