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Ana, mi cumpleaños, papá y yo
Fecha: 22/03/2024, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... de sus labios, los absorbía y rodeaba con su lengua mientras rodeaba mi torso con sus manos hasta llegar a desprenderlo, no le costó sacarlo, al no tener sujeción sobre los hombros, fue fácil. Ya con mis senos expuestos siguió con su excelente trabajo, fue bajando, besaba alternamente mi abdomen y las tetas hasta que llegó a la tanga, abrió la hendidura que tenía la tela y ahí la cosa se puso más deliciosa, a la vez que recorría el contorno y los labios vaginales, la vibración del aparato me proporcionaba un placer nunca antes vivido, mi vagina chorreaba a mares, lo sentía bajar por mis muslos y esa lengua hermosa lo estaba bebiendo todo. Siento como va retirando el aparato vibrador de mi ardiente vagina, lo hacía con la boca, pues mientras lo sacaba me acariciaba con ambas manos. Algo raro estaba por suceder, siento en el rostro algo suave que lo recorría posicionándose en mi boca que fue abierta por dos dedos, introdujo esa tela en mi boca y la sujeto por detrás de mi cabeza, ahora si quería hablar ni siquiera podía, solo sonidos guturales. Aun con los ojos vendados quiero saber cómo he llegado a este punto, aturdida y queriendo saber que ocurría, ¿quién es? empecé a escuchar dos risas cómplices, lo verdaderamente cierto es que estoy gozando como nunca antes en mi vida. Cuatro manos ahora acariciaban mi cuerpo, unas las tetas otras la concha, dedos inquietos se metían en la caverna chorreante, quería gritar de placer y no podía, solo escucha risas y de a ...
... ratos los chistidos para que no intentara nada, ni moverme ni gritar (que de hecho no podía). Mientras esos dedos recorrían mi cuerpo, me fueron desatando, pero mi alegría duró muy poco, pues mis pies fueron nuevamente atados, ahora de frente a la silla, con mis manos hicieron lo mismo pero al asiento, quedando yo en una posición de L, con mi cabeza pegada al asiento también. Una lengua recorría mis labios vaginales y jugaba viciosamente con el clítoris mientras que la otra jugaba con mi orificio anal intentando meterse dentro por momentos, el placer que estaba sintiendo me tenía casi al punto del desmayo. Ya no aguantaba el inminente orgasmo, como podía gemía con mi boca tapada y así quedo mi concha ardiente, cuando de un solo empujón me entro una verga bien masculina, no era un consolador, que se movía a un ritmo que pensé no lo iba a resistir, las otras manos sacaron la venda de mi boca para poder respirar bien, aparte de respirar bien pude gemir y gritar mi orgasmo al tiempo que mi cavidad vaginal se llenó de esperma que golpeaba con fuerza contra el fondo en cada contracción. Su cuerpo reposo sobre el mío con esa carnosa verga dentro, la que fue perdiendo dureza hasta sacarla, de inmediato una lengua lamia los jugos mezclados que salían de la cueva, sentí como tragaba los jugos, me dio tanto morbo que mientras me la chupaba volví a acabar, veía estrellas por todos lados. Después de esta sesión de sexo me desataron acostándome en la cama. - Mi vida, ¿estas ...