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Con mi nueva compañera de trabajo
Fecha: 23/03/2024, Categorías: Confesiones Autor: Hugok21, Fuente: CuentoRelatos
... aquella película de horror que era la única que se proyectaba en aquel horario. Ese día fue genial, lo sé, no hubo cachondeo ni mucho menos sexo, soy lento, pero seguro. Así pasaron los días, continuamos saliendo al parque local, veía muy seguido sus labios, uy ya me los saboreaba, esperé el momento preciso hasta que logré besarla, después nuestras conversaciones cada vez eran más con otras intenciones, quizá hasta morbosas, comenzamos a hablar de sexo y de algunas experiencias locas y/o excitantes que habíamos experimentado, lo cual nos llevó a que cada vez que salíamos no parábamos de comernos a besos, incluso buscábamos un lugar alejado en el parque que permitiera mordernos los labios, pasaba mi lengua por su cuello, el cual era su punto más sensible hasta dejar ir uno que otro gemido, le tocaba sus manos, sus piernas poco a poco, hasta que con el calor del momento logré tocar sus nalgas que tanto anhelaba, y por qué no, algún día quitarle esos sexys pantalones y darles el trato que se merecían, poco a poco bajaba mi lengua por su cuello hasta lamer la parte de sus pechos que se mostraban a través de esa entallada blusa negra con cuello “V”. Pero no podíamos concluir esa excitante atracción tan candente, ya que ella vivía con su tía y yo con dos amigos, y, ¿un motel? Pues no, la verdad era muy placentero el panorama y la adrenalina de poder intentar algo en un lugar exterior. Había pasado otro día de cotorreo, así que al término de la tarde la fui a dejar a su ...
... casa en mi coche, un Jetta rojo, sin embargo, para llegar a dónde ella vivía teníamos que pasar por un camino corto de terracería, poco transitado, nos agarró la noche y decidí estacionarme, estábamos muy calientes así que comenzamos a besarnos, le chupé el cuello, volví a pasar mis manos de manera enérgica por todo su cuerpo, traté de meter mi lengua en su sostén sin éxito por lo que insistí en desabrocharlo logrando quitarle hasta la blusa, y me quedé sorprendido de lo lindo de sus senos, por lo que me fui directo a probarlos y succionarlos con un deseo imparable, los sostenía con mis manos mientras pasaba mi lengua por sus pezones canelitos y muy deliciosos, pronto acerqué su mano al gran bulto que se pintaba a través de mi pantalón, frotando cada vez más rápido y yo en un movimiento rápido me lo desabroché, me bajé los jeans quedando en ropa interior color negra que llevé en ese momento, ella veía detenidamente y a la vez asombrada, aunque yo no aguantaba más las ganas de que me lo probara, ya quería sentir su boca saborearme, al verla indecisa dudando de lo que seguía, saqué mi pene, el cual estaba súper erecto y lubricado, al sentir su mano que se veía pequeña al lado de mi pene grueso sentí un placer increíble, comenzó a acariciarlo, hacía movimientos arriba y abajo masturbándome poco a poco y cada vez con más rigor, el sonido era muy rico por lo mojado que yo estaba, ella lo veía y veía, así que la invité a probarlo, ella me vio a los ojos, se sonrió porque seguramente ...