1. Con mi prima después del gym


    Fecha: 29/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Ivanvorpatril, Fuente: CuentoRelatos

    ... de su mano, una sola todavía, recorriendo mi piel era sensacional. Aunque para entonces ya deseaba más, su boca y su lengua.
    
    Llegó al coñito que acariciaba con los dedos mientras sostenia el jabón sobre el monte de venus justo por encima de la almeja. Llenando de espuma la pelambrera de mi xoxito.
    
    Fue entonces cuando le quité la pastilla de la mano y comencé a desnudarla. Decidida por fin a hacerle el amor, tomando yo más iniciativa. Pronto le quité la camiseta por la cabeza, arrojé la prenda dentro de la bañera y me detuve un poco en jugar con sus pezones.
    
    Mientras rodeaba sus pechos con mis manos, noté como se le ponían duros los pezones como antes lo habían hecho los míos. Acariciaba esas dos preciosas masas de carne, no podía parar.
    
    Por fin nos besamos con pasión en la boca, sus labios carnosos, gruesos y rojos los dientes marfileños. Cada vez que se remojaba los labios con la lengua a mí me daban ganas de mordérsela. Primero exploré su boca con la sin hueso y después la mia recibió gustosa la suya. Mientras cruzábamos las lenguas y se acariciaban la una a la otra.
    
    Le fui bajando el pantaloncito despacio y la metí dentro de la bañera conmigo. Tirando de su manita. Donde me arrodillé y en un gesto de adoración me puse a chuparle el coñito. Metiendo mi lengua entre sus otros labios, hasta el punto mas alejado posible de su vagina.
    
    Apartando sus rizos morenos de mi camino y sintiendo el salado sabor de su intimidad. Poniéndome el hermoso y delicado ...
    ... clítoris entre los labios, besándolo y chupándolo.
    
    A cada lamida ella se retorcía de placer y sus jugos casi resbalaban por mi garganta. Jadeaba y se contorsionaba. Marta tenía un sabor maravilloso.
    
    Pero no se conformaba con eso, ella quería darme placer a mí. Me sentó en el fondo de la bañera para lamer mis pies. Nunca habría imaginado que fuera así de pervertida, pero todo lo que me hacía me encantaba y me daba placer.
    
    Mi prima cerró el agua y salimos. Cogí una toalla y me puse a secarla con cariño, primero los hombros morenos, los pechos abundantes que podía amasar suavemente de grandes areolas oscuras y pezones que salían casi un centímetro de ellas.
    
    Lamía sus axilas levantando sus brazos por encima de la cabeza. El vientre plano y el ombligo profundo, el vello profundamente oscuro del pubis y los muslos fuertes y un poco gruesos. La espalda en la que los omoplatos enmarcaban la fina línea de la columna y las caderas generosas con las amplias nalgas.
    
    Mientras hacía esto besaba con delicadeza la piel que ya había secado, suavemente rozando únicamente su suave epidermis con los labios.
    
    Ella hizo lo mismo conmigo. Mimándome contenta de tenerme al fin a su disposición como una amante entregada. Aprovechó para, teniéndome sentada en el lavabo con un pie apoyado en el bidet y los muslos bien abiertos lamerme el coño anhelante de caricias, provocándome espasmos de placer.
    
    Yo sujetaba y aprisionaba su cabeza contra mi cadera y ella deslizó uno de sus dedos entre mis ...
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