1. La hijastra pródiga


    Fecha: 29/03/2024, Categorías: Incesto Autor: vule69, Fuente: CuentoRelatos

    ... revivir.
    
    Panchi: -mirándome completo, sonrió al detenerse en mi entrepierna.- buenas noches… hace calor… te pido disculpas si te molesta o importuna que me pasee por la casa así, pero es que hace tanto calor…
    
    Yo: para nada… al contrario, desde que estaba con tu madre que no veía a una mujer desnuda tan hermosa en la cocina de mi casa…
    
    Panchi: gracias… me voy a acostar… pero antes ¿te puedo preguntar dos cosas?
    
    Yo: claro…
    
    Panchi: dos cosas… te puedo tratar por tu nombre de pila?
    
    Yo: por supuesto… y la segunda pregunta…?
    
    Panchi: sabes Camilo… para ser honesta contigo, me he sentido incómoda con la ropa que uso diariamente en la casa…
    
    Yo: y por qué la usas?
    
    Panchi: porque pensé que te molestaría que delante de los demás o de tus amigos me pasee con la rompa que me gusta y con la que me siento cómoda…
    
    Yo: mira hija… tú puedes andar como te dé en gusto… ya te lo dije… esta es tu casa…
    
    Panchi: entonces de verdad no te incomoda verme así por ejemplo?
    
    Yo: no me incomoda… todo lo contrario… me agrada mucho que tengas esa confianza conmigo y ver que mi niña se convirtió en una hermosa mujer…
    
    Panchi: eres un dios, Cami… -bostezó- tengo sueño… y de nuevo gracias… por fin voy a ser totalmente yo… -al pasar por mi lado posó sus carnosos labios a milímetros de los míos en un para nada tierno beso en señal de despedida.- hasta mañana…
    
    Yo: si… nos vemos…
    
    Y partió caminando seductora y pausadamente hacia su dormitorio. En el umbral de la puerta, ...
    ... antes de entrar dio la vuelta. La notar que la miraba, sonrió y con la mano lanzó un beso de despedida.
    
    A partir de ese momento, Panchi comenzó a pasearse por la casa más ligera de ropa, pero sin mostrar mucho. Como botón de muestra y para que se hagan una idea de usar anchos e informes vestidos de algodón, comenzó a lucir, pantalones cortos de todas las telas muy rebajados con ajustados y diminutos petos. De los pantalones anchos y sin forma pasó a los apretados jeans con coquetos tajos.
    
    Como si nada pasaron otros dos meses al cabo de los cuales ya bromeaba en doble sentido con mis amigos, tratándola ellos como a uno más del grupo. El último sábado de cada mes, en mi casa desde hacía años, nos reunimos a jugar cartas, beber, charlar y ver porno. El primer sábado después de la transformación de Panchi, el tema principal de la noche después de asegurarnos que la aludida dormía plácidamente fue precisamente el cambio para mejor (según nosotros) que había experimentado.
    
    Sin embargo, en rigor, lo poco que cambió en la convivencia fue el hecho que empezó a usar ropa más atrevida; bromear con más soltura con mis amigos, bañarse con la puerta del baño abierta; levantarse por la mañana e ir a la ducha en toples y dejar de llamarme papi para solo usar mi nombre de pila.
    
    Desde su llegada los sábados se encerraba en su cuarto poco antes de la llegada mis amigos, pero el sábado del cuarto mes que vivía en mi casa, los recibió y departió un rato con nosotros, retirándose algo ...
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