1. Mi sobrino Sergio viene a mi casa


    Fecha: 20/04/2024, Categorías: Incesto Autor: perlitas, Fuente: CuentoRelatos

    ... enorme pene, dibujando una sutil curva. Era grande y grueso, pero lo que me llamó más la atención es que su punta brillaba y que estaba muy duro.
    
    - Uau!! - me salió decir. Fue un acto reflejo, sin pensar.
    
    - Ven aquí, anda. No muerde. Por qué no la tocas un poco.
    
    Me acerqué. Tenía miedo, pero me pudo la curiosidad. Cuando estaba casi a tocar, mi sobrino me cogió mi mano derecha.
    
    - Eso es, mira. Tócala. Toca mi polla.
    
    Me puso mi mano sobre su enorme aparato y me la soltó. Fue como si fuese un imán. Mi mano se quedó pegada a su polla. Estaba increíblemente dura y muy caliente. Incluso pude notar como palpitaba.
    
    - Eso es. Mira como la tengo. Has visto, está así por ti. Porque me excitas mucho.
    
    - Ay, no me digas eso - yo me estaba derritiendo.
    
    - Sí, ya lo creo. Está dura por ti. ¿Por qué no me la meneas? - volvió a coger mi mano y empezó a subirla y a bajarla suavemente.
    
    - ¿Así? Lo hago bien?
    
    - Síii... mmmm... lo haces muy bien, eso es... que gusto... mmmm... ahha
    
    Pude notar como con apenas tocársela, mi sobrino se puso a mil. Creo que es la primera vez que fui consciente del poder que podía llegar a tener sobre un hombre. Y me animé a continuar.
    
    - ¿Te gusta que te la menee? ¿Te pone que tu tía Mercedes te esté haciendo una paja? ¿Eh? ¿Te gusta?
    
    No sé qué me pasó, pero me excité de sobremanera y me transformé.
    
    - Ohhh sí, joder! Me encanta... que gusto... y que bien me lo haces... mmmm... así, muévela con suavidad pero sin parar.
    
    Yo ...
    ... estaba delante de él, pero al ser más bajita quedaba a la altura de su pecho. Le estaba cogiendo la polla con una mano y con la otra lo abracé por la espalda. Me estaba gustando hacerle eso, porque podía sentir como su respiración se agitaba y como se iba excitando todavía más.
    
    - Te quiero pedir una cosa, Mercedes. ¿Has traído tu bata del hospital?
    
    Yo me separé un poco para mirarlo.
    
    - Sí, mira, la he dejado ahí para que no se arrugue.
    
    - Pues me haría muy feliz que te la pusieras.
    
    - ¿Ahora? - yo me quedé parada... ahora que me ya me había animado...
    
    - Sí, pero sin nada más debajo. Me da mucho morbo verte vestida con tu batita y me he imaginado cantidad de veces que debajo no llevabas nada. ¿Harías esto por mí?
    
    Yo no sabía qué hacer, pero tocarle la polla, la verdad, es que me puso bastante a tono. Y si eso le excitaba, al final me iba a beneficiar.
    
    - Vale, si es una fantasía que tienes...
    
    - Joder, gracias Mercedes. Mira, me voy a dar la vuelta, así la situación tendrá más morbo.
    
    Mi sobrino se dio la vuelta. Me quité la camiseta y los sujetadores y me puse la bata. Cuando la tenía a medio abrochar, me quité los pantalones, pero no las braguitas y terminé de abrocharla.
    
    - Vale, ya estoy.
    
    Mi sobrino se giró. Se le había bajado levemente la erección, pero al mirarme se le volvió a levantar incluso más que antes.
    
    - Joder, Merceditas... me encanta.
    
    -¿Sí? ¿Te gusta? - dije yo con tono provocativo - ¿y esto?
    
    Me bajé las bragas, pero sin subirme ...
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