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Aventura inesperada con un desconocido
Fecha: 20/05/2024, Categorías: Gays Autor: Duendeprecoz, Fuente: CuentoRelatos
Mis narraciones, como lo habrán notado, no son sucesos aislados sino que uno es la continuación del otro porque de esa manera se fueron dando las cosas y en esta ocasión me sucedió algo completamente diferente. De nuevo de vuelta en el mismo escenario donde había terminado mi anterior experiencia, Damaris había decidido hacer algo en sus ratos libres y tomó un curso de estética integral y belleza y hacía poco había aprendido a hacer cortes de cabello, arreglo de uñas y depilaciones y ya tenía unos pocos clientes y me convenció para que la dejara practicar conmigo arreglo y decoración de uñas. A mí nunca me habían hecho un procedimiento de esos y dudé un poco pero insistió e insistió hasta que tuve que ceder. Dijo que me haría un arreglo de manos y pies con aplicación de esmalte transparente. Me pareció que no era muy indicado para mi pero al final la dejé, al fin y al cabo nada tenía que perder. Cuando terminó me sentía un poco extraño viendo todas mis uñas brillantes, pero me pareció que se veía bien. Según ella yo tengo manos y pies bien cuidados y son bonitos pero con el arreglo que me había hecho se veían mucho mejor, incluso pidió la opinión de sus hijas quienes estuvieron completamente de acuerdo con ella. Hasta bromearon diciendo que debería hacerme decorados de mujer con florecitas y diseños y apostaron a que no era capaz de ir así a la tienda del barrio haciéndome pasar por homosexual. Al principio me negué rotundamente pero entre risas y viendo que me ...
... había puesto nervioso subieron la apuesta y al final después de pensarlo varias veces acepté el reto pues al fin y al cabo allá nadie me conocía. El reto era llegar hasta la tienda vestido con ropa de mujer que ellas mismas me prestaron y comprar alguna cosa, entonces Damaris me aplicó una base roja para resaltar y un arreglo de florecitas y mariposas en manos y pies, y para hacer bien el papelón me colocaría un poco de maquillaje, una minifalda colegial suelta y muy corta, una peluca y una camisa pequeña. Ya eran las 5 pm y la dichosa tienda quedaba a unos 200 metros de la casa. Luis estaba durmiendo y las hijas me seguirían a una cierta distancia para ir mirando el vergonzoso espectáculo y burlándose todo el camino. La calle estaba más bien sola. Durante el recorrido de ida aguanté un par de silbidos y un piropo de mal gusto por ahí. Después de unos minutos que me parecieron una eternidad llegué a la tienda y allí se encontraba un señor mayor tomándose una cerveza fría sentado a una mesa y escuchando música. El local era muy pequeño, solo había lugar para la mesita, dos sillas y la persona que entraba a hacer sus compras. En ese momento me llené otra vez de nervios y dudé de continuar con el juego pero las chicas estaban cerca pendientes de todo lo que pasaba, y ya entrado en gastos y mas nervioso que antes decidí continuar. Respiré profundo y entré despacio y un poco atemorizado al local. No había nadie tras el mostrador pero el viejo ya me había echado el ojo desde el ...