1. Amante de un hombre casado que me doblaba la edad


    Fecha: 19/09/2024, Categorías: Confesiones Autor: Amelie Linares, Fuente: CuentoRelatos

    Estaba recien divorciada con un niño pequeño y me enfoque en trabajar, la verdad no salía mucho, me sentía algo fea por mi divorcio, a penas tenía 25 años, estaba joven y hermosa, aun lo soy, pero en ese momento mi autoestima estaba por el piso, trabajaba en una panadería y todos los días debía pasar por varias tiendas antes de llegar, un día necesitaba saldo y decidí recargar en una pequeña tienda, el señor era alto, delgado, de piel blanca y ojos oscuros, el se rapa a su cabello y se veía mayor que yo. Yo soy muy bajito tipo 1,60 delgada de grandes pechos y culito mas normalito, de cabello castaño siempre largo y ojos grandes y oscuros decorando el pastel con una boca voluptuosa que a los hombres siempre le gustaba.
    
    En fin, mi celular tenía algo dañado en la señal que iba y venía así que no sabía si la recarga había sido hecha y yo ya debia irme, por lo que el hombre como excusa me dio su celular, luego de montar en el autobús me llegó un mensaje del hombre preguntando por mi recarga y momentos después me aviso el teléfono con un mensaje que efectivamente la recarga fue hecha. Eso dio pie a muchos mensajes que empezaron a subir de tono, eso me ponía muy caliente y me mojaba por lo que siempre terminaba tocando el coño.
    
    A las dos semanas de pláticas rápidas en su local y de mensajes constantes de texto decidimos dar por terminada la ansiedad ambos queríamos comernos, siempre he sido una mujer muy caliente, pero con el reciente divorcio me conformaba con ver videos ...
    ... porno y mis dedos, ese día me fui en bus hasta una parada, luego el paso por mi en su carro pues yo vivía muy lejos, ya en su carro comenzamos a platicar normalmente y nunca me tocó así que no sabía si el hombre en fin si quería o sería una decepción, pero oh sorpresa no era una decepción, el hombre me invitó una copa de vino, tenía un lindo apartamento de dos habitaciones y ya sabía que era casado, y por más que me decía que su esposa sabía que yo existía pues no le creí quien hace eso?
    
    —pensé que no vendrías —me dijo Eduardo (nombre ficticio).
    
    —¿por qué no lo haría? — fue mi turno de preguntar.
    
    Estaba algo nerviosa, era madre de un niño pequeño así que mi cuerpo no era tan firme como años antes, el vino estaba delicioso así que me tomé la copa casi tan rápido como cuando me la dieron, él se levantó para servir más y lo seguí a la cocina, charlamos en el mesón y luego lo vi acercarse y besarme de manera despacio, yo le calculaba unos 38 años o los 40 años la verdad no le había preguntado, ese solo beso me puso muy caliente, era buen besado así que volví a buscar sus labios y sus manos fueron a mis caderas, tenía un jeans puesto y una camisa sencilla de tirantes, acarició mi cuerpo dándose su tiempo en desnudarme, nos sentamos en el sofá y la sesión de besos continuó, cuando me tenía bien desesperada por su verga decidio que era hora de irnos a su cuarto, tenía una bonita cama grande, su cuarto era lindo con fotos de su esposa y todo, cerca de su cama había una especie ...
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