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La perversión de mi suegro
Fecha: 03/11/2024, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... antes, pero no me he atrevido! Intenté digerir lo que me estaba contando pero se me hizo un nudo en la garganta. Mi cabeza era como una orquesta en la que sonaban notas estridentes y una nube de rabia pareció nublar el resplandeciente sol de esa mañana. No sabía qué hacer o decir y me levanté para caminar nerviosa sobre el césped como un muñeco al que acaban de dar cuerda. Roberto me miraba con una mueca en su boca que no sabría decir si era una leve sonrisa. Ya no sé si miraba mi cuerpo o tan solo mi estado de ánimo. Finalmente me acabé sentando en una de las sillas que había a su lado. - Cuéntamelo todo! Le dije muy seria. - A veces estas cosas pasan y no se pueden evitar. Ana es muy absorbente en todos los aspectos, y lo que siente por Javier es algo que se escapa de lo racional. La primera vez que los vi fue un simple beso en los labios abrazados en la cocina. Iba a entrar y me retuve hasta que se despegaron. Ese fue el primer y más gordo error por mi parte, tenía que haberles parado en ese momento. Yo miraba a Roberto con la boca abierta como si no pudiera sujetar la mandíbula. Estaba intentando racionalizar lo que me decía, pero me resultaba difícil. - Les volví a pillar besándose al día siguiente, pero esta vez era un beso lascivo y lleno de deseo. Seguía sin saber que hacer, era mi único hijo, y pensé que si decía algo podía romper la familia, algo que para mí es muy importante. Viendo la situación, decidí poner más atención a lo que pasaba. - ...
... Vaya, que decidiste espirales! Intervine con cierto cabreo. - Si, esa es la palabra, aunque la intentaba suavizar. - Pues no suavices nada, quiero que me cuentes las cosas como son! - Vale, pues lo dicho, los espié sin que lo supieran! - Y cómo lo hiciste? - Coloqué cámaras por toda la casa controladas por el ordenador desde mi despacho. - Me parece algo cobarde! - Quizás es que sea un cobarde para enfrentarme a eso! Me di cuenta que le había afectado lo que le había dicho, y sobre todo mi tono. - Perdona, no quería decir eso! Sigue, por favor! - Pues como te decía, instale las cámaras y desde el portátil podía ver prácticamente todos los lugares de la casa, incluso cuando yo no estaba en casa podía verlo a través de un sistema web. Realmente, al principio fue bastante duro, después mi mente fue cambiando, incluso acomodándose a la situación. Al siguiente día de instalar las cámaras les vi en la cocina de nuevo, no habían esperado ni a que yo estuviera fuera de casa. Parecían sentirse seguros estando yo en el piso de arriba, en mi despacho, y ellos abajo. Ana estaba apoyada en la encimera con la bata levantada hasta la cintura y Javier la embestía por detrás contra su pequeño culo como si estuviera poseído. Esa primera imagen me impactó, no porque estuvieran follando, eso ya me lo esperaba, fue la forma en que lo hacían. Yo le escuchaba impertérrita, con lo ojos abiertos como platos sin dar crédito a lo que escuchaba. Roberto me lo estaba ...