-
Literal, nos enfiestamos con papá
Fecha: 06/11/2024, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... darme cuenta que no traía ropa interior, quede absorto mirando esa vagina totalmente y muy bien depilada que dejaba ver la humedad producida por la excitación, escapar en medio de esos carnosos labios, como autorizando la entrada de mi falo. Tenía una posición de privilegio, ante mi vista, unos labios vaginales, dilatados como nunca, ni en mi imaginación había visto. Sus manos se apoyaban en mis hombros al tiempo que mi pene quería ingresar, Cleopatra puso en contacto nuestros genitales haciendo la cadera hacia adelante, quería la cabeza del pene dentro, quería que la llevara al éxtasis. Sudaba, su pierna en tierra temblaba, deseaba ser taladrada en forma urgente, quería sentir dentro mi verga palpitante y caliente. De un solo movimiento, le introduje el miembro, con ferocidad, me tomo con sus manos de la cintura, ejerciendo fuerza contra su vagina para que fuera más profundo, ella quería más. Baja la pierna que tiene en alto, sus temblorosas manos arañan mis flancos, sus extremidades inferiores se ponen rígidas, sus talones se elevan dejándola en puntas de pie, uno gemidos que buscaban apoyo en un sonido gutural me avisaba su orgasmo, corrección, tremendo orgasmo, su liquido salía a borbotones al compás de las contracciones vaginales. Sin esperarlo hizo algo que me sorprendió, se alejó unos centímetros, girando recargo su torso en la barandilla del balcón, dejando expuesta sus hermosas nalgas. Al ver que yo no reaccionaba, tomo mi miembro con una mano, ...
... pasándolo por su chorreante vagina para llevarlo a su orificio anal lubricándolo, lo apoyo y recién ahí caí en la cuenta, la presión que ejercí, no fue mucha, se abrió camino fácilmente penetrando solo el glande, una vez que estaba dentro, los movimientos fueron más y más profundos cada vez, hasta hallar el tope de mis testículos contra sus suaves nalgas. Perdiendo la noción del tiempo, estuve con el frenético mete y saca, sus grito ya eran más audibles, nadie prestaba atención, cada uno en lo suyo. Sus orgasmos se reiteraban uno tras otro, nunca había vivido algo así, llegando a la conclusión que el placer no está brindado por el sexo, sino por el amante. Seguí bombeando ese culo hermoso hasta que explote en un tremendo frenesí de espermatozoides que ocuparon el espacio rectal de Cleopatra. Que gran orgasmo, ese que se devoro las palabras, lo único que nos permitió fue aullar y gemir, expresión que salía de nuestras entrañas, tuvimos todo permitido, pero nos privó de la palabra. Mi pene fue perdiendo su dureza saliendo de a poco, de su esfínter anal salía el producto de mi descarga, deslizándose con lentitud por sus muslos. Aun recostada sobre la baranda de ese balcón colaborador, con su boca entreabierta buscaba aire para terminar de reponerse de la agitación que tremenda sesión le había provocado. Incorporándose, giro hacia mí, me miro fijo a los ojos acerco su boca a mis labios entreabiertos sellando la sesión con un prolongado beso. - Gracias Beetlejuice, ...