1. Literal, nos enfiestamos con papá


    Fecha: 06/11/2024, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos

    ... no sabes cuánto hacia que esperaba esto.
    
    - ¿Qué? ¿Me conoces?
    
    Alcance a ver el rubor en lo poco que observaba de su rostro, rozo mis labios con los suyos y sin decir nada giro, acomodo la túnica blanca y se fue.
    
    Me quede en la fiesta observando a las parejas, en un deliro de sexo incontrolable. La impunidad del anonimato, el olor a las feromonas, la desinhibición por el alcohol y la libido en su máxima expresión, nadie reparaba en el otro.
    
    Por largo tiempo busque a mi Cleopatra, se había esfumado, no la volví a ver. Solo con un pensamiento en mi cabeza, las palabras dichas por ella antes de retirarse.
    
    - Si te gusto y la pasaste bien, cuando te retires vas a encontrar una caja, deja tu tarjeta de invitación con el nombre de la persona que quieras invitar, solo si estás dispuesto a regresar algún día. Ellos los van a contactar, pero, nadie te asegura que sepas si vino o quien va a ser, solo si conoces su geografía corporal, tal vez y solo tal vez, puedas tener sexo con ella.
    
    Al momento de retirarme hice lo dicho por mi anónima pareja sexual de ese día, dude en poner algún nombre, pero luego de pensar mucho, lo hice, “Patricia” y a continuación el apellido.
    
    Llegue a casa, me acosté previo paso por una reparadora ducha, quería recapacitar saber qué y por qué me había ocurrido justo a mí la experiencia, parte la sabia, me habían invitado, pero ¿Quién? ¿Por qué? ¿Había sido Cleopatra? ¿Quién era la misteriosa y buena cogedora que había estado escondida detrás ...
    ... de esa mascara?
    
    Me quede dormido con mis pensamientos, soñé que bailaba toda la noche con una dama, no sabía quién era, no tenía rostro.
    
    Al día siguiente, desperté entre ladridos y gruñidos de mi fiel perro King, que jugaba con mi hija en la sala.
    
    - Buen día Patricia.
    
    - buen día papito, que tarde amaneciste hoy, jajaja, parece que anoche, mientras tu hija estudiaba, el señorito estuvo de fiesta.
    
    - Perdón niña, al momento de irme no escuche que usted estuviera en casa.
    
    - Tenés razón pa, salimos con las chicas a tomar algo, vos donde fuiste.
    
    Me agarro desprevenido, menos mal que estuve rápido para la respuesta.
    
    - También fui con los muchachos, jugamos al póker.
    
    - Que bien, mire usted al señorito, bueno pa, espero lo hayas pasado lindo, desde que mama se fue, no te había visto disfrutar y hoy veo otro rostro, más feliz.
    
    - Gracias hija, creo que esta noche me la debía de hace rato.
    
    Continuamos con las tareas habituales de domingo, limpieza, un pedacito de carne a la parrilla, por la tarde lavado de ropa.
    
    No podía sacarme de la cabeza a Cleopatra.
    
    Comienza la semana y comienza la aburrida rutina, la única variante era la reina de Egipto rondando en mi cabeza sistemáticamente.
    
    El día martes, se repite lo ocurrido, timbre, sobre bajo la puerta con el encabezado Roberto, tras el mío, otro más, con el encabezado Patricia.
    
    Antes que venga de la facultad, voy a su cuarto y lo dejo en la mesa de la computadora, al fin y al cabo, estaba cerrado, ...
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