-
Sí... pero si te bañas conmigo
Fecha: 11/11/2024, Categorías: Incesto Autor: calu, Fuente: CuentoRelatos
... algo que no hayas hecho antes. Reí mostrando que “estaba jugando”. Lucy se apenó más. - Sí, pero sabes que me descubrieron, y por lo mismo mis papás tienen como rastreado mi teléfono; si hago eso corro el riesgo de me descubran y me vaya peor que la otra vez. Y si se enteran de que fueron para ti… - Entonces usa mi teléfono. Mi cámara toma muy buenas fotos… y graba muy bien los vídeos. Lo que gustes. Quedó pensativa unos instantes, pero sin duda estaba interesada en la oferta. - ¿Cuánto me darías? Le expliqué que podrían ser fotos de sus tetas, de su vagina, de su culo, vídeos donde manoseara sus pechos, se masturbara, diferentes combinaciones y sus respectivos precios. Solté cifras relativamente bajas para averiguar qué tan fácil era, y no me sorprendió que le parecieran bien. Lucy quedó pensativa de nuevo. - ¿Y si tú mismo me tomas las fotos y me grabas me pagarías más? Ok, acepto que eso no me lo esperaba. - Te pago el doble. Siguió pensativa. - Es que quiero comprarme algo. - ¿Qué cosa? Me mostró un kit de maquillaje bonito, y recordé que le gustaba mucho maquillar. Ahora yo me quedé pensando unos segundos. - Podría comprártelo, pero… - ¿Pero qué? Dime. Su emoción me dio confianza para soltarle la propuesta que se me acababa de ocurrir. - ¿Me lo comprarías? - Sí… pero si te bañas conmigo. Fue lo primero que se me ocurrió. Pero era muy buena idea. Ella quedó en silencio. - No sé, me da mucha pena. - No pasa ...
... nada. Hasta puede ser divertido. - ¿Crees? - ¡Claro! Supongo que nunca lo has hecho, pero te encantaría. Su nerviosismo mostraba que sí quería, pero tampoco debía presionarla. - ¿Y ahí me tomarías la foto? - Qué buenas ideas se te ocurren. Sonrió, y aceptó, aunque en ese momento no se podía porque había fiesta en su casa, así que acordamos buscar una oportunidad para hacerlo. Yo deseaba que sucediera pronto ya que no estaría mucho tiempo en la ciudad, y en caso no poder cumplir ese plan tendría que cambiarlo, porque ni loco me quedaría con las ganas de cogérmela. Al día siguiente regresé con el pretexto de que quería aprovechar mi estancia allá para pasar más tiempo con mi familia, algo que alegró a mi tía porque siempre nos hemos llevado muy bien y jamás sospecharía de mis traviesas intenciones. Y por lo mismo, el milagro ocurrió. El esposo de mi tía había ido a trabajar, y ella necesitaba ir a comprar unas cosas al mercado; fuimos invitados, pero Lucy comentó que quería quedarse a estudiar para su próximo examen y a mi tía, sabiendo que yo detesto estar en el sol y que a esa hora en esa ciudad el calor está más horrible, se le ocurrió la maravillosa idea de pedirme que le ayudara aprovechando que soy maestro (si leyeron mi relato anterior ya lo saben) y justo domino esa asignatura. Y obviamente acepté. Nos sentamos un rato en la sala con material de estudio para el examen y comenzamos a actuar mientras mi tía se preparaba para irse. Comentó que no ...