-
Incesto en el palacete
Fecha: 12/11/2024, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... besarla miró para Pili. Estaba con los ojos cerrados y tenía la respiración acelerada, le preguntó: -¿Besó mejor que tú? Pili sin abrir los ojos se desabotonó dos botones de su blusa blanca y le respondió: -Sigue. -¿Estás segura? -Sí. Basilia volvió a besarla con y sin lengua, le besó, lamió y mordió los lóbulos de las orejas, besó y lamió su cuello mientras acababa de desabotonar su blusa. Le subió las copas del sujetador, le agarró las duras tetas con las dos manos, las apretó lamió y chupó sus rosadas areolas y lamió sus pequeños pezones. Luego le levantó la falda y le quitó las bragas, unas bragas blancas mojadas con jugos viscosos. Besó el capuchón de su clítoris, lo echó hacia atrás y al salir el glande lo besó y le dio unas suaves lamidas, después le folló la vagina con la lengua... Los gemidos fueron subiendo de tono. Cuando Basilia sintió que su hermana se iba a correr, lamió su coño de abajo a arriba, aceleró y presionó cada vez más hasta que Pili exclamó: -¡Me corro! Pili se corrió temblando y soltando cantidad de jugos calentitos que Basilia se tragó. Después de tragar, le dijo: -¡Qué rica estás, Pili! Pili, boca arriba a su lado, le preguntó: -¿Cuántos chochitos comiste antes del mío? Basilia cerró el ordenador portátil. -Tres, pero ninguno estaba tan rico cómo el tuyo. ¿Quieres que te haga correr otra vez? -Sí, pero antes voy a cerrar la puerta que Leandro no tarda en llegar de jugar al pádel. Pili se levantó ...
... de la cama, cerró la puerta de la habitación, acabó de desnudarse y volvió para la cama. Basilia también se había desnudado, le dijo: -Ponte a cuatro patas. Pili se puso a cuatro patas, Basilia también se puso a cuatro patas detrás de ella. Le separó las nalgas con las dos manos y lamió su coño, su periné y al llegar al ojete hizo círculos sobre él. Después le clavó la punta de la lengua y se lo folló varias veces antes de volver a hacer el recorrido de nuevo, recorrido que hizo una y otra vez hasta que sintió cómo alguien le lamía el coño. Se giró a toda hostia y vio a Leandro, estaba desnudo y tenía la polla en la mano derecha, una polla larga y gordita. -¡Qué coño haces! -Participar. Pili al oír la voz de su hermano se dio la vuelta, y sin taparse le dijo: -¡Fuera de mi habitación, depravado! Leandro intentó quedar en el paraíso. -Dejar por lo menos que vea cómo os dais placer. Pili estaba muy cabreada. -¡Fuera, Leandro! Leandro yendo hacia la puerta con la cabeza baja, dijo: -Vale, vale. ¡Puta suerte la mía! Moriré virgen. -Por mí cómo si te metes cura. Basilia se compadeció de Leandro. -Tampoco te ensañes, mujer, vio lo que vio y no es de extrañar que se le pusiera dura. Leandro se dio la vuelta y volvió ver a sus dos hermanas, con sus preciosas tetas, con sus coños peludos... La polla apuntó al techo antes de decir: -Ya se me puso dura al oír lo que oí. Pili, mirando para la polla, le preguntó: -¿Y qué oíste, ...