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Carla: La tercera vez con su tío
Fecha: 29/11/2024, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... ya ni me lo esperaba… siempre me calentaste Carla! -Bueno tío, encantada de que recupere su tiempo perdido. En serio le gusto tanto? O es solamente falta de sexo? —Fíjate sobrina… y saca la verga casi dura nuevamente… Perdón Sergio… pero en serio es que la deseo… -Tranquilo T… a tantos les pasa! -Me encanta como lo pasamos los tres dijo Carla, pasando nuevamente frente a nosotros, mostrándose a través de la nube rosa la bata de noche. Se da todo, el cariño familiar, el amor con Sergio, mis deseos… mmmm… me parece que quieren verme mejor verdad? Lentamente se paró entre nosotros, abrió el deshabillé, dejando todo su frente a la vista. Se acarició los pechos, mojó un par de dedos con saliva y se tocaba la entrepierna… hacía como que peinaba la tira de pelitos. -Y si nos sentamos? Ella al centro, su frente desnudo pero aún puesto el deshabillé. Comenzamos una hermosa sesión de besos de lengua, nos lamía la cara a ambos, nos turnábamos en acariciar sus tetas y su entrepierna. Me encanta particularmente acariciar los pliegues inguinales depilados al costado de la landing strip de pelitos. Le besábamos todo, el pecho brillaba cubierto de saliva, le quitamos el collar. El tío se desvistió, la siguió besando y me desvestí yo. Ella se puso en cuatro sobre el sofá y nos turnábamos a mordisquearle y lamerle la concha a través de la delgada tela de la bata. Carla se paró, se alejó dos pasos, y lentamente, bailoteando, fue descalzando el deshabillé de ...
... sus hombros hasta dejarlo caer al piso… El tío se sacó el boxer, yo también… la abrazamos uno delante y otro detrás. Yo detrás con mi miembro le empujaba la cuerda de terciopelo dentro de la raya del culo, finalmente lo desaté y dejamos caer la cuerda. A veces la teníamos de espaldas, a veces de frente, besos, mordiscos en la nuca, le chupábamos las tetas, le frotamos la concha. De pronto Carla se arrodilló y comenzó a chuparnos alternadamente. Es un arte lo de ella, lamidas de tronco, mordisquitos al glande, chupada a fondo, chupada y caricias a las bolas. Despues de un ratito de chuparnos, pasamos a disfrutar nuevamente de sus besos y a chuparle esa deliciosa concha. Nos encanta hacerlo tanto. A T como a mi. Finalmente, En un mensaje mas que obvio, Carla se dobló sobre un apoyabrazos del sofá, apoyando sus manos en el asiento y con las piernas bien abiertas. La conchita rosada, semi abierta, en todo su esplendor. T se acercó primero, apoyó el glande en la concha y comenzó un pequeño juego de roce, hasta empezar a meterla… Sííí… suspiró Carla mientras le entraba a fondo. Con la calentura imperante, T no demoró en acabarle, adentro por supuesto, y fue mi turno de metérsela… un placer, lubricada, excitada, en familia. Tampoco yo demoré mucho en dejarle adentro todo mi cariño. Y ella con premura nos la limpió a los dos. Una vez mas no me importó nada y mientras ellos se besaban, yo le lamía todo, concha, pelitos, culo… nada me quedo pendiente. No ...